Quentin Bisch & Natalie Gracia-Cetto

Los perfumistas Quentin Bisch y Natalie Gracia-Cetto comparten el proceso creativo detrás de Gucci Guilty Absolu de Parfum
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Uno de los placeres de la vida es encontrar una fragancia que nos represente. Un aroma que, cuando lo llevamos, se sienta en sintonía con nuestra personalidad y con la manera en la que queremos ser percibidos por los demás.

Con esta idea en mente, conversamos con los perfumistas Quentin Bisch y Natalie Gracia-Cetto, mentes creativas detrás de Gucci Guilty Absolu de Parfum, disponible en versión femenina y masculina. Queríamos entender cómo nace una fragancia: desde la idea inicial hasta el momento en que se convierte en un perfume que llega a las personas. Ambos tienen una forma muy personal de entender el mundo de los aromas, pero lograron trabajar juntos para crear dos composiciones que dialogan entre sí sin perder su identidad.

 

Todo comienza con una idea. En este caso, Quentin explica que la propuesta hablaba de intensidad, sinceridad y una sensualidad moderna, buscando transmitir una emoción directa y sin artificios. Natalie, por su parte, cuenta que vivió el proceso creativo como una forma de introspección, dejando que su intuición la guiara para encontrar un equilibrio entre profundidad y suavidad.

Esa forma personal de interpretar la creación también se refleja en las notas principales de cada fragancia. Quentin eligió el Acorde de Ron para la versión masculina porque es un ingrediente poco común en perfumería y aporta misterio, calidez y una intensidad muy particular. Natalie, en cambio, se inclinó por el Acorde de Café Amaretto para la versión femenina. Desde el inicio le llamó la atención por su carácter envolvente y su mezcla entre dulzura y profundidad, una combinación que transmite tanto fuerza como delicadeza.

Otro concepto importante dentro de la creación fue el refinamiento. Para Quentin, esto significa precisión: que cada ingrediente tenga su lugar y que nada sea excesivo. Natalie lo describe de una manera distinta, diciendo que el refinamiento también está en los espacios entre las notas, en esos momentos donde los detalles más sutiles se vuelven perceptibles.

Al mismo tiempo, el equipo buscó respetar la esencia de Gucci Guilty. Quentin explica que quisieron mantener su sensualidad audaz y liberada, pero llevándola hacia un territorio más maduro. Natalie añade que la innovación se logró introduciendo nuevos contrastes y matices, sin perder el espíritu que ha definido a la colección desde el inicio.

También fue importante que las dos fragancias se sintieran conectadas entre sí. Quentin dice que ambas comparten un mismo hilo emocional: la intensidad. Sin embargo, cada una la expresa a su manera. Natalie lo explica de forma sencilla: las fragancias funcionan como un diálogo entre lo femenino y lo masculino. No intentan parecerse, sino reconocerse.

Esa dualidad también se refleja en el diseño de los frascos. Con degradados en verde y rojo y el emblema de la doble G entrelazada, el empaque busca transmitir la misma mezcla de contraste y equilibrio que existe en las fragancias. Quentin menciona que el diseño juega con la idea de mostrar y ocultar, igual que lo hacen los perfumes con sus ingredientes. Natalie añade que los colores representan emociones opuestas que conviven: intensidad y suavidad, poder y sensualidad.

Si cada fragancia pudiera contar un secreto sobre su creación, Quentin dice que la versión masculina esconde algo más que fuerza: también tiene una sofisticación elegante y misteriosa. Natalie, en cambio, revela que la femenina guarda una pequeña rebeldía detrás de su aparente ternura.

Para cerrar la conversación, ambos comparten una reflexión sobre cómo elegir un perfume. Quentin cree que lo más importante es la sinceridad: un aroma debe elegirse por lo que nos hace sentir, no por lo que creemos que gustará a otros. Natalie lo resume con una idea muy clara: el perfume es un lenguaje íntimo. Hay que darle tiempo para descubrir cómo evoluciona en la piel, porque es ahí cuando realmente se vuelve parte de quien lo lleva.

Imágenes Cortesía de la marca.