La colaboración de New Balance y Berrinche que transforma el color en experiencia
Una propuesta inesperada dentro de Grey Days lleva el icónico gris de New Balance a un helado de edición especial en la Condesa, disponible por tiempo limitado.
Cuerno Nueva York
En una ciudad donde las colaboraciones parecen no tener límites, hay algunas que logran sorprender desde lo más cotidiano. Así llega el “Grey Ice Cream”, una propuesta que une a New Balance con Berrinche para reinterpretar uno de los códigos más emblemáticos de la marca deportiva: el gris. Pero esta vez, lejos de los sneakers, el concepto se derrite lentamente en forma de helado.
El gris, ese tono que ha acompañado a New Balance desde los años 80 como una solución práctica para corredores urbanos, se convierte aquí en un lenguaje sensorial. Lo que comenzó como una forma de mimetizarse con el concreto, hoy se traduce en una experiencia que juega con la estética, el sabor y la curiosidad.
La propuesta toma forma a través de un helado elaborado con carbón activado, que no solo define su color monocromático, sino que abre la puerta a una combinación de toppings pensados exclusivamente para esta colaboración. El resultado es un postre que no busca ser convencional, sino provocar una pausa: mirar, probar y cuestionar lo que creemos conocer.
Más allá del objeto, el “Grey Ice Cream” funciona como una extensión natural de Grey Days, llevando el universo de la marca a un terreno cercano y accesible. Una forma de conectar con nuevas audiencias desde un lugar menos obvio, donde el diseño se vuelve experiencia y la identidad se vive en pequeños momentos.
Disponible únicamente hasta el 14 de mayo en la Condesa, esta colaboración entra en su recta final: quedan solo unos días para probarla antes de que desaparezca. Una invitación abierta a salir, recorrer la ciudad y dejarse sorprender. Porque a veces, las mejores historias no se usan… se prueban.