DAVID PABLOS
Todos los caminos llevan a David Pablos
“No se puede huir del pasado ni de los traumas”.
David Pablos
Al hablar su voz es profunda y serena, sus palabras brindan una especie de vibrante calma que incita a la conversación y a vivir el presente, lo que da paso a una convivencia honesta y directa con David Pablos, director de “En el camino”. Seguramente, esa sensibilidad por su entorno y la curiosidad por lo desconocido lo han llevado a realizar filmes cuya esencia humana se revela desde lo más íntimo.
David Pablos nació en Tijuana, una de las ciudades fronterizas más transitadas del mundo, y se ha caracterizado por retratar contextos e historias alejadas del canon como “La vida después” (2013), “Las elegidas” (2015), “El baile de los 41” (2020) y recientemente “En el camino” (2025), película que se estrenó en septiembre del año pasado en la selección Orizzonti del 82º Festival Internacional de Cine de Venecia y que ganó el premio principal de la sección y el León Queer.
El camino diferente
Filmada en Ciudad Juárez y protagonizada por Víctor Prieto y Osvaldo Sánchez, cuenta la historia de “Veneno” (Prieto), un joven que frecuenta restaurantes perdidos de carretera, en donde se acuesta con traileros. Ahí conoce a “Muñeco” (Sánchez), un solitario conductor. Todo cambia cuando personas del pasado de Veneno reaparecen y los ponen en peligro, desarrollando así la trama en un contexto de violencia y un improbable romance.
Para Pablos este filme significó mucho por distintas razones. Primero, porque es profundamente personal. No porque esté relacionada con episodios específicos de su vida, sino por las fibras emocionales que aborda: como la relación con su padre, que, aunque no fue una pérdida física, fue un distanciamiento emocional, de soledad y aislamiento.
—Hay mucho bagaje emocional mío en esta película—, reconoce. —Hay muchas fijaciones y todos los personajes de alguna manera conectan conmigo. Cuando la veo me siento muy orgulloso porque pienso, nadie más la pudo haber hecho porque tiene todas las obsesiones con las que llevo cargando mucho tiempo. Entre ellas, y la más evidente, el norte, estoy enamorado del norte, del desierto y la frontera—, admite Pablos.
Al momento, la película ya ha sido estrenada en festivales, haciendo eco en redes sociales por quienes la esperan ver este próximo 4 de junio en las salas comerciales de México. Sin embargo, a este punto David Pablos ya la ha visto varias veces, lo que le ha traído diversas reflexiones y lecturas, no solo de la película per se.
Pablos comparte que ha vivido muchos procesos desde que se filmó, pasando por la edición y su estreno. Explica que primero sucede en el cuarto de edición al descubrir el material y poco a poco ver la vida de la película.—Una es la película escrita y otra la película filmada—, aclara. —Entrar al cuarto de edición y enfrentarte a ese material siempre es complejo porque hay que quitar ideas preconcebidas, hay que podar y, a veces, es difícil soltar,— admite.
No fue hasta su estreno en Venecia cuando la pudo ver completa, con público y en la pantalla grande cuando cayó en cuenta lo que había trabajado con su equipo. — Lo que más me sorprendió cuando la vi por primera vez es la atmósfera que genera. Puede ser un tanto agobiante por momentos, pero al mismo tiempo está muy viva y tiene mucha ternura. Creo que esos momentos le dan un contrapunto a toda la violencia y eso fue lo que más me impactó —, recuerda.
El camino inexplorado
Una de sus películas más famosas, “El baile de los 41”, retrata un hecho histórico homosexual oculto por años debido al machismo y la homofobia sistemática. Ahora, “En el camino” narra un presente que sigue siendo realidad en muchos lugares de México, donde la homosexualidad desafortunadamente sigue siendo motivo de vergüenza y miedo, específicamente en contextos llenos de prejuicios donde según la hegemonía machista, no podría haber gays, como lo es el mundo de los traileros, un espacio sumamente masculino.
El antecedente de la película fue que Pablos descubrió el mundo trailero y se enamoró de él. Le pareció muy especial y poco explorado, además de que el estilo de vida de los traileros se prestaba para una temática cinematográfica. —A mí los trailers me parecen hermosos, las cachimbas son muy bellas visualmente, digo, hay de cachimbas a cachimbas, pero también las carreteras y transitar por distintas regiones—, asegura Pablos.
Al ser un espacio tan masculino, le pareció que era el escenario ideal para una historia de amor entre dos hombres y construirla desde la intimidad. Para lograrlo, investigó y se introdujo en el mundo trailero. —Empecé el proyecto hace años, lo dejé guardado en el cajón, sabiendo que algún día lo iba a hacer. Cuando decidí retomarlo fue porque ya tenía suficiente información, no solamente registrada, sino también asimilada—, comparte Pablos.
Cuando no hay antecedentes lo importante es hacerlo muy bien o ser los primeros. Para el cineasta, la construcción de esta película nació sin referentes propiamente porque está poco explorado el mundo de los traileros en el cine. —Hay una película documental que se filmó hace unos años, “Nómadas de la 57”, conocí a los 2 directores, la vi y fue muy informativa. De ahí surge una investigación de uno de los directores (José María Castro Ibarra) que escribió un libro llamado “Los hijos del camino”, nacido de recorrer las carreteras de México con los traileros de norte a sur— reconoce Pablos.
Una referencia clara fue “My Own Private Idaho” de Gus Van Sant de 1992. —Más allá de la propuesta cinematográfica, la libertad estilística de la película para mí fue muy importante y por eso la tuvimos como referencia—, añade.
En cuanto a la fotografía, una referencia fue el fotógrafo mexicano Yael Martínez. Del cual se inspiraron en las texturas de sus imágenes, el color y otros recursos que para Ximena Amann, la fotógrafa y para él fueron esenciales.
El camino Queer
La analogía entre la vida y el camino es perfecta para reflexionar sobre las decisiones que tomamos y también para darnos cuenta de la incapacidad humana de controlar el futuro. No por nada el dicho popular “Arrieros somos y en el camino andamos” o el verso “las piedras rodando se encuentran” del famoso Tri, son líneas que dan cuenta de ello y forman parte de la cultura mexicana.
De hecho, en la película hay una canción clave en la historia y que nos llena el corazón de nostalgia: “Los caminos de la vida” de La Gente de Omar Geles. —Desde el principio la puse en guion, quería que fuera esa canción. No fue barata, pero le dije a mi productora, pase lo que pase, debemos tenerla. No importa que haya que hacer—, remarca emocionado Pablos. Otras opciones, nos comparte, fueron descartadas como “El Noa-Noa de Juan Gabriel”, porque resultaba impagable.
En su búsqueda de retratar lo auténtico de México, David Pablos cuidó que todos los actores involucrados fueran de Chihuahua y en su mayoría actores naturales, empezando por el protagonista. —El acento está muy claro — anticipa. — Estoy orgulloso de eso, de no haber hecho algo impostado porque muchas veces cuando se retrata el norte viene desde un lugar caricaturizado o se siente artificial, aquí cuidé eso—, puntualiza.
Por el lado Queer, Pablos señala que —Si bien tiene muchas escenas de sexo y la sexualidad forma parte de la narrativa, no es lo esencial. Me gusta usar la palabra ternura; creo que en muchas películas queer eso suele olvidarse—, reconoce. Para después añadir que esta película no hubiera existido sin las otras que ha hecho. —Se lo he dicho varias veces a mi equipo, siento que metí mis otras películas en una licuadora y salió esta como la culminación de una búsqueda temática y cinematográfica— declara orgulloso.
El camino de la crítica
Desde septiembre del año pasado las críticas han favorecido a la película y aunque no lo fueran, personalmente cree que una crítica certera es importante y le ayuda mucho. Confiesa que a veces le gusta leer los comentarios en Letterboxd o en YouTube de la gente que no necesariamente es cinéfila.
— Hay gente que no soporta leer críticas y prefiere evitarlas, yo no, — admite sincero — He aprendido a leer críticas y a veces ni siquiera eso, simplemente al estar en una sala con público vas midiendo la atención, la reacción, ves en qué momentos funciona la narrativa y en qué momentos quizás se extiende y se cae un poco el ritmo. Ver la película con público es un termómetro— reconoce Pablos.
Con los años ha aprendido a que muchas veces la crítica tiene una intención más personal y que en gran medida se debe a la subjetividad de cada persona. En su caso, él defiende lo que cree y está en paz con sus decisiones. —Uno de los más grandes consejos que recibí cuando estaba en la escuela de cine de alguien que ya había filmado una ópera prima fue: ‘Nunca creas ni lo peor ni lo mejor que se dice de ti, porque eso te da una balanza, un punto medio’ — recuerda sabiamente.
El camino de la libertad
Los caminos de la vida no son como los pensamos, aunque casi siempre pasamos el tiempo planeando todo, o imaginando lo que queremos. Bajo esta naturaleza propia del ser humano, David Pablos recuerda una frase que le decía a la directora de fotografía, Ximena Amann y al resto de su equipo en la filmación: “Vamos a aventarnos al vacío, vamos a confiar, vamos a creer en la intuición”.
Una frase que les permitió arriesgarse en decisiones difíciles, pero que el tiempo les dio la razón sobre esas decisiones, lo que se traduce en una lección muy importante de vida y de trabajo para la posteridad, al menos para Pablos, porque cuando uno es fiel a sí mismo, se sigue la intuición, es persistente y no cede en las cosas que son fundamentales, las cosas, o en este caso las películas, terminan cobrando una vida propia.
— Afortunadamente la película—, aclara — ha tenido mucha conexión con el público y también ha traído premios. Los premios nunca son un objetivo y están sujetos a muchísimas condiciones, pero lo que sí ha sido muy contundente es la conexión que genera la película y simplemente me da certeza de que hay que serle fiel a uno mismo y a los proyectos que vengan, sin ceder donde no se debe —, finaliza Pablos.
Fotografía Luis Garván @luisgarvan
Director Creativo & de Moda Edu Espejo @edu.espejo
Grooming Kariana Martínez @karianamua para Hot Tools y Revlon Cosméticos.
Asistente de Moda y Producción Alejandra de León @aledelllleon
Asistente de Coordinación Juan Ramón Hernández @juanr.hm