JULIÁN TELLO

Él es Juli: Le demostró al mundo, y a sí mismo, que hace lo que se propone
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Las historias que inspiran están en todas partes. Basta con escuchar y observar con atención lo que nos rodea para descubrir las pequeñas batallas que cada persona enfrenta y que, muchas veces, terminan convirtiéndose en el inicio de una gran historia.

En Percha nos emociona compartir una de las historias más inspiradoras que hemos tenido oportunidad de contar. Se trata de la de Julián Tello, mejor conocido como Juli, actor y creador de contenido que, a su corta edad, se ha ganado el cariño y la admiración de grandes y chicos.

Julián Tello fue diagnosticado con parálisis cerebral cuando tenía ocho meses de edad. Gracias a un importante trabajo familiar, al acompañamiento de sus padres y, sobre todo, a su propia disciplina y esfuerzo, su evolución ha desafiado los pronósticos médicos y le ha permitido alcanzar metas que alguna vez parecieron lejanas.

Entre ellas está su debut en la pantalla grande con Los dos hemisferios de Lucca, una experiencia que abrió un nuevo capítulo en su vida.

Al lado de Bárbara Mori y Juan Pablo Medina, Juli conquistó los corazones de miles de personas que hoy también lo siguen en redes sociales, donde comparte su personalidad, sus intereses y una manera muy particular de mirar la vida. Con ganas de descubrir quién está detrás del personaje, nos acercamos a conversar con él y encontramos a alguien ecuánime, divertido y, sobre todo, muy claro sobre aquello que quiere conseguir.

JULIÁN TELLO

Él es Juli

 

Juli se describe a sí mismo como alguien alegre, divertido y ordenado, algo que se hace evidente a lo largo de nuestra conversación. Pero ¿cómo comenzó todo? ¿Cómo llegó a formar parte del proyecto “Los dos hemisferios de Lucca”, que terminaría cambiando su vida?

 

Al principio, mi mejor amigo de la escuela me recomendó el proyecto por si me interesaba. Yo le dije: Sí, está bien. Entrevistaron a 200 niños para hacer el papel, pero yo fui como de los primeros tres y no fue nada fácil porque, haz de cuenta, el proceso fue de entrevistas”, recuerda.

 

Dos meses después volvieron a llamarlo. Para entonces, confiesa entre risas, casi había olvidado que había participado en el proceso.

 

Luego ya me estaban buscando hermanos, a alguien que encajara conmigo”.

 

En la historia, uno de los hermanos tiene parálisis cerebral y el otro no. El primero es el mayor, mientras que su hermano es menor. Durante el proceso de casting, Juli recuerda haber visto entrar a una familia cuya dinámica era justamente la contraria, algo que por un momento lo hizo pensar que sus posibilidades de quedarse con el personaje habían terminado.

 

El menor tenía discapacidad y el otro no, entonces yo pensé: No, pues los van a elegir a ellos. La película trata de esto, pero ya después me avisaron que me quedé. Entonces fue una historia muy chistosa”, recuerda animado.

La manera en que descubrió que el papel era suyo tampoco fue convencional. Su padre recibió primero la noticia mientras Juli estaba en natación y decidió guardarla para preparar una sorpresa junto con su mamá.

A mi mamá y a mí nos lo ocultó. Yo me enteré cuando me llevaron a mi restaurante favorito, imprimieron el guion con la portada del libro y me compraron mi pastel favorito”, comparte con cariño.

Juli da vida a Lucca

Una vez seleccionado para interpretar a Lucca, el rodaje se convirtió en una experiencia completamente nueva para Juli y en una etapa que difícilmente olvidará. Compartir el set con Bárbara Mori y Juan Pablo Medina, además, terminó generando una dinámica que iba mucho más allá de las cámaras.

Fue muy satisfactorio. Yo era parte del Teletón y hacía cápsulas, y en general fue muy padre porque encajamos; parecíamos una familia real. Sí, a veces estaba cansado y la comida no era la mejor, pero fue muy padre”.

Entre todas las historias que ahora guarda en la memoria, existe una en particular que todavía le provoca gracia por la coincidencia que ocurrió fuera de cámaras.

El recuerdo que más guardo es cuando estábamos en un templo grabando. En la historia, al papá de Lucca una vaca le come los zapatos. Entonces mi papá iba saliendo del templo y nos dijo: Mis tenis no están, y ya se los había comido una vaca. Literal, como en la vida real”, nos comparte entre risas.

Juli no se rinde

 

Al llevar la conversación hacia un terreno más personal, Juli nos cuenta que disfruta mucho leer y que encuentra inspiración en las personas que se atreven a romper barreras. Observarlas le sirve también como un recordatorio de todo aquello que él mismo puede conseguir.

 

No tan sólo demostrarle al mundo que se puede, sino también demostrarme a mí que puedo romper barreras”.

 

Su curiosidad, sin embargo, va mucho más allá de la actuación.

 

Me gusta mucho la gente dedicada y también algo que disfruto mucho es ir a las galerías de arte y desestresarme un poco de la escuela, los castings y todo eso. También me gusta mucho la natación, como que me saca de la rutina”.

 

Esa determinación, nos cuenta, también ha sido alimentada por las enseñanzas de sus padres.

 

Por ejemplo, si yo tengo un sueño, lo persigo y, si no se puede, no hay que bajar los brazos. Siempre hay que saber que ahí va a estar la oportunidad y que, tarde o temprano, llegará”.

Quizá por eso, cuando le preguntamos cómo le gustaría que las personas hablaran de él, Juli tiene muy clara la respuesta:

 

Me gustaría que dijeran que Juli inspira a mucha gente, que rompe barreras, que a pesar de que tiene discapacidad, ya demostró al mundo y se demostró a sí mismo que puede hacer lo que se propone”.

 

Hacia el final de nuestra conversación, descubrimos que aquello que ocupa la mente de Juli no se limita a los castings o a lo que pueda ocurrir frente a una cámara. También están el básquetbol, el fútbol y el béisbol, aunque no duda en elegir al primero como su favorito.

 

De hecho, nos confiesa que, si no fuera actor o narrador deportivo, le gustaría desarrollar una carrera relacionada con el agua o con el arte.

 

Eso me gustaría mucho y también me gusta mucho la ciencia”.

 

Y quizá ahí encontramos una de las mejores maneras de entender a Juli: como alguien que todavía tiene muchas posibilidades frente a él y la curiosidad suficiente para explorarlas. Actor, creador, amante del deporte, del arte y de la ciencia; por ahora no hace falta elegir una sola.

 

Porque si algo deja claro después de conversar con él es que su historia no está definida por aquello que otros pensaron que podría o no podría hacer, sino por todo lo que él todavía se propone descubrir.

 

Corrección y Estilo por Juan Ramón Hernández.