Jesús Soto

Un narrador visual de la belleza en todas sus formas
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En esta conversación nos dimos cuenta de su humildad y sensibilidad, características valiosas para un agente de la lente.

 

Las fotos que toma Jesús Soto son un fragmento de calma, luz, y delicadeza. Dentro de un espacio rectangular delimita la belleza, un lenguaje que expresa con sinceridad y calidez, donde la vista es seducida pero no engañada. Así, se ha construido un sello de identidad estética que ha llamado el gusto de creativos de la moda con quienes ha colaborado. 

 

Tuvimos el gusto de entrevistarlo y conocer un poco más de su vida personal, el detrás de su formación como narrador visual de la moda y aspectos profesionales que no sabíamos hasta el momento, dado que es un perfil valioso para esta industria. 

Una fotografía es una llave

 

Jesús Soto es originario de Venezuela y llegó a la Ciudad de México hace 10 años, de hecho, fue aquí donde prácticamente inició su carrera, aunque su base fueron sus estudios en la carrera de Arte en la Universidad Arturo Michelena en Valencia.  —Cuando estaba en Venezuela existía la posibilidad de estudiar arte fuera de la ciudad de donde yo era, entonces, creo que por ahí comenzó esa inquietud por explorar cosas nuevas, de ver el mundo desde otro lugar—, inicia diciendo. 

 

Por un momento pensó que su acercamiento era hacia algo más lo gráfico, como diseño, pero no fue hasta un proyecto que hizo con Manuel, actualmente su esposo y con quien trabaja de la mano creativamente que esto cambió. —Nos pidieron hacer una fotonovela, creo que fue mi primer acercamiento y me lo tomé muy en serio. Yo fui el director de la fotonovela y nos dividieron en dos equipos y decidimos hacer un thriller. En esa época me gustaba el terror y fue divertido—, recuerda pensativo. 

En Valencia comenzó a formar su círculo de amigos y aprovechando el furor por la estética caribeña de traje de baños en ese momento, se dio cuenta que de alguna manera tenía el ojo para hacer este tipo de campañas. A partir de ahí tuvo el primer acercamiento con una marca y comenzaron a trabajar con otras de diferentes partes de la ciudad que hacían trajes de baño.

 

A México llegó indirectamente gracias a esas fotografías, pues a un booker de México, que era venezolano, le llamó la atención su trabajo y les ofreció que podrían hacer Polaroids o books a diferentes modelos que tenían posibilidad de viajar o que tenían este perfil para convertirse en modelos internacionales. 

 

Por ese tiempo la situación en Venezuela se iba agravando y luego de unas oportunidades tomando fotos, preguntó a la agencia si necesitaban fotógrafos en México. La respuesta fue positiva y a través de ellos pudieron sacar papeles para venir a México y trabajar como fotógrafos. 

 

En Venezuela la influencia mexicana está muy presente desde la música a la televisión. A la semana de llegar a México el director de esa agencia me recomienda con alguien y justamente fue en Televisa mi primer trabajo, en Seventeen, había una portada que iban a hacer y súper cómico llegar a Televisa, era como, sí, la conozco, como que siempre existía este imaginario de la televisora mexicana—, recuerda Jesús. 

 

Nos comparte que para él fue impresionante conseguir modelos de todas partes del mundo: rusas, afrodescendientes y más, todas realmente espectaculares o que se veían muy diferente a todo lo que tenía en su entorno, especialmente ver esa mexicanidad la cual admite que le sigue pareciendo sumamente atractiva. —Todo eso me inspiró mucho y empecé a darme cuenta de que el orgullo latinoamericano es a lo que me quería y quiero aferrar—, añade. 

 

“Yo nunca me he sentido muy identificado como el fotógrafo venezolano en México, yo me siento más bien como un fotógrafo latinoamericano” nos comparte Jesús Soto.

Luces y detalles en un estilo propio 

 

Para Jesús, más allá de tener un estilo, su búsqueda consiste en conseguir imágenes relevantes que cumplen con un factor estético y social, y esto en gran medida viene por su contexto latino y convencional. —Vengo desde un lugar muy tranquilo; yo veía belleza en la forma con mi mamá arreglaba su casa, en la forma que ellos eran con el resto de las personas y nunca entendí por qué todo lo latinoamericano siempre tenía un sesgo que para mí era exotizado, como la precarización de las cosas, que no es mentira, además. Me cuesta ver en Latinoamérica, por ejemplo, esta estética, popularizada del barrio porque creo que hay muchos matices—, ejemplifica. 

 

Si bien en sus fotos se distingue un progreso en la curaduría del entorno, Jesús nos comenta que considera que hay ciertos momentos y lugares para hacerlo. — Yo quiero que la fotografía no esté bajo un ojo eurocentrista, ni supeditada a una estética aspiracional del lujo porque no me representa—, enfatiza sinceramente. 

 

“Intento mostrar un lado latinoamericano a través del color, de la silueta, de la forma, de la luz y el hombre y la mujer de Latinoamérica que tienen una presencia muy importante”.

Sabiendo sus principios, y como narrador visual de la belleza, considera que una foto puede cambiar la vida de quien sea, para bien o mal. Las considera como una llave que abre puertas porque él lo vivió de esa forma, por ello sabe que la fotografía tiene la posibilidad de informar y generar identidad. 

 

“En cuanto a la moda, yo creo es un universo bien complejo que en Latinoamérica nos ha costado mantenerla porque está muy estigmatizada alrededor de la superficialidad, el racismo, pero también lo veo como identidad pura, de quienes somos y la fotografía de moda cumple eso” Jesús Soto

 

De esta forma ha estado haciendo fotografías para revistas, campañas, y mostrado su talento detrás de la lente. También ha aprendió algunas lecciones, una ellas es el paso del tiempo y la evolución de las cosas, —a mí se me hace súper entretenido ver cómo la vida es como un cardumen gigante en donde a todos nos influencia todo lo que pasa alrededor, lo asocio mucho a la moda, como lo es una época y las temporadas. Eso se me hace súper interesante y creo que es una asociación directa con la imagen, reflexiona pensativo —.

La profundidad de verse a sí mismo 

 

El buen fotógrafo ve su entorno, armoniza colores, dirige poses y observa rostros, nunca el propio. Eso hace Jesús, ahora se embarcó en un experimento artístico para hacerse un autorretrato  con un propósito creativo, más allá al de una simple selfie, la cual tiene una función social que hacemos cotidianamente.

 

En la pintura, Juan O’Gorman o Roberto Montenegro pintaron autorretratos con gran maestría, creatividad y astucia, personas altamente sensibles y comprometidas con la estética. En su opinión, Jesús apunta: “Yo creo que te vulnerabiliza mucho porque todo lo que tú hagas le da el derecho a las personas de observarlo, de opinar y de entrar en ese universo”

Más que un ejercicio de vanidad es experimental, para encontrar lo nuevo o diferente en sí mismo, de ver hasta donde se es capaz de innovar bajo una perspectiva sincera un tipo de fotografía que sin duda es algo novedoso para él. 

 

“Cuando estaba haciendo los autorretratos pensaba en qué; primero, quería que fuera algo muy casual, natural y tenía esta idea del fotógrafo como identidad. Yo me considero fotógrafo más allá de otra cosa, hay gente que puede dividir la profesión de la persona; yo no, yo me considero fotógrafo y lo he hablado con amigos, me identifico mucho con la profesión y me cuesta pensar en algo diferente como quitarme el traje de fotógrafo”.

Aclara también que decidió usar el formato webcam de una forma muy casual incluyendo características que le gustan como la luz natural, la composición muy centrada, el aire y el espacio que en armonía comunican esta parte urbana de él que también le gusta. —Al final quería que se viera muy casual, que no se sintiera una producción de foto—, concluye. 

Algo que lo motiva a seguir tomando fotografías y seguir buscando nuevos conceptos es el poder de contribuir al conocimiento constante, algo sumamente inspirador que nace de una exposición constante a aquello que lo mueve.

 

“Cuando llega una obsesión por una serie, una película, un libro o un desfile, esas van abriendo la mente y el sentido. Que uno lo tenga es vital, también para el trabajo fotográfico”. finaliza. 

Fotografías por Jesús Soto Fuentes @jsotofuentes
Asistente de Foto ManuelGómez González @malegogo