Ana Brenda Contreras

Una conversación sobre autenticidad, crecimiento y la nueva temporada de Ella, sin filtros
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Una voz sin filtros, desde la experiencia y con libertad de ser quien eres realmente. Esta es la esencia de Ella, sin filtros, el podcast de Ana Brenda Contreras. Es por medio de este proyecto que la actriz cura y abre un espacio para el cuestionamiento y la reflexión personal desde el diálogo y la conexión. En conversación con Ana Brenda, la propuesta detrás de esta nueva temporada sale a la luz, revelando que el proyecto va más allá de un simple podcast, sino que detrás de cada episodio existe una voz propia que se expresa a través de la autenticidad, sin miedo a mostrarse tal y como es.

 

Con una trayectoria de muchos años moviéndose entre las vidas distintas de personajes diversos y llevando a cabo proyectos ajenos a los suyos, Ana Brenda decide tomar el control. Con esta nueva temporada de su podcast, Ana Brenda regresa de nuevo a un proyecto plenamente suyo, uno que la ha impulsado a crecer. “Significa muchísimo; significa una madurez personal y profesional”, nos cuenta sobre lo que el proyecto significa para ella, “también, tomar un poco en mis manos el rumbo y la narrativa de las cosas”.

 

El podcast se ha consolidado como un proyecto sumamente personal para Ana Brenda, no solo por los temas que explora, sino también por su producción, que ella misma ha llevado desde sus inicios. Aun así, no duda ni un segundo en tomarse el tiempo para agradecer a su equipo por el trabajo que aporta: “Tengo, obviamente, un equipo de trabajo padrísimo con el que hemos hecho todo lo que conlleva levantar algo así: la convocatoria, la curación de contenido, la edición; personas a las cuales quiero y admiro mucho, que sería imposible hacerlo sin ellos.” En esta nueva temporada, la actriz amplía los horizontes hacia nuevos relatos que van más allá de lo individual, invitando a personas como Karen y Lesslie Polinesia, Luis de la Luz y Gaby Meza a conversar con ella, expandiendo el diálogo y llevando la narrativa aún más lejos.

 

“Desde que me convertí en mamá nace el podcast y también estas ganas de querer abrir estas conversaciones que creo que son necesarias, que son importantes, valiosas y, a veces, también hasta divertidas”, comparte Ana Brenda. Es claro que el podcast se construye en paralelo a su vida personal, lo que lo hace mucho más íntimo y genuino. Es justamente esta reflexión propia, sin prejuicios, lo que ha convertido a Ella, sin filtros en el hit que ha sido y, ahora, con nuevos invitados, la propuesta solo se amplía. Es a partir de esta experiencia de vida y de una ansiedad por construir un diálogo valioso que nace el proyecto: “Llevo mucho tiempo con esa inquietud. Creo que tiene que ver con la edad. Tiene que ver con los años de trabajar en esto y con la genuina curiosidad de ser una mujer que, ya cuando acumulas años de vivencias y experiencias, tienes cosas que contar”.

 

Por naturaleza, en un podcast llamado Ella, sin filtros, presentarse… sin filtros y de manera auténtica es esencial. En una carrera que constantemente implica interpretar múltiples personalidades frente a una cámara, ser uno mismo puede llegar a ser un reto. “Pudiera decir que tal vez intento que cada vez sea menos, pero aparece un poco el juicio, el juicio que me hago a mí misma de cómo soy, de qué digo, de qué hago”, medita Ana Brenda y luego continúa: “Creo que por eso también me dedico a lo que me dedico… Pareciera que pudieras sentirte más observada, pero yo me siento más cómoda estando frente a una cámara”, nos explica. Para Ana Brenda, son esos momentos a solas consigo misma los que llevan a la reflexión, una faceta fundamental para el podcast: “Cuando no está la cámara, creo que es cuando realmente me quedo yo sola con mis pensamientos y me pregunto quién soy”. Es precisamente en ese espacio de introspección donde encuentra la posibilidad de cuestionarse, escucharse y mostrarse desde un lugar más honesto, dejando de lado los personajes para conectar con la mujer que existe detrás de ellos.

En una época en la cual todos tienen plataforma, Ana Brenda comparte su secreto para un proyecto exitoso: “Pues que sea genuino, que lo que digas venga desde un lugar genuino, venga desde un lugar coherente; que las personas que te están viendo, tu audiencia, se sientan vistas; que haya catarsis, que se sientan representadas”. Es desde esta autenticidad que ella encuentra un espacio para madurar, no solo como creadora, sino como mujer, una que tiene claros sus valores y lo que realmente importa. “A lo mejor no tengo que tener una opinión de todo, pero cuando la tengo, que sea escuchada y defenderla”.

 

En cuanto a la razón por la cual se creó Ella, sin filtros, Ana Brenda recuerda su posparto: “El podcast nace desde una necesidad de que otras personas se sientan vistas, porque cuando estaba, cuando empezó, y que ya he contado la historia, yo estaba postparto y platicaba y tenía dudas. Me daba cuenta de que muchas nos sentíamos así, pero no se abrían esas conversaciones y que, a lo mejor, hacía falta que alguien se animara”. Luego continúa: “Y yo sé que muchas personas lo hacen, pero también me doy cuenta de que yo, teniendo la plataforma que tengo y teniendo la trayectoria que tengo, puedo aprovecharla también para hacerlo y para abrir esas conversaciones. Y eso también descubrí que me da satisfacción y alegría. Entonces, desde ahí, bien.”

 

En este trayecto de descubrimiento y autenticidad que se esconde detrás del podcast, la actriz reconoce las distintas facetas que viven dentro de ella: “Anabreco es esta parte mía sin filtros, y Ana Brenda no deja de ser yo. Pero es la actriz que ha cuidado con tanto trabajo durante más de veinte años su carrera, que a veces, pues sí, se cuida un poquito más en las cosas que hace y es menos arriesgada. Entonces le diría que sea más arriesgada.” Una reflexión que revela también una nueva etapa para la actriz: una en la que la experiencia no significa dejar de cuidarse, sino permitirse experimentar, cuestionarse y descubrir nuevas versiones de sí misma.

 

Al final, Ella, sin filtros se convierte en mucho más que un espacio de conversación. Es el reflejo de una mujer que, después de años frente a las cámaras, decide mirar también hacia adentro y compartir aquello que encuentra. Entre experiencias, dudas, aprendizajes y conversaciones, Ana Brenda construye un proyecto que no busca tener todas las respuestas, sino abrir el espacio para hacer las preguntas. Porque quizá ahí, en la posibilidad de hablar desde lo genuino y permitir que otros se sientan vistos, es donde realmente encuentra su voz.

Imágenes Cortesía.