Al giro de faldas: un México que también se baila en libertad
El documental de Rodolfo Graziano se adentra en México de Colores, la compañía LGBTQI+ que transforma la danza folclórica mexicana en un espacio de identidad, diversidad y libertad.
Cuerno Nueva York
Hay historias que se cuentan con palabras, otras con imágenes. Y hay algunas que, inevitablemente, necesitan bailarse. Al giro de faldas, un viaje al interior de México de Colores, el nuevo documental producido y dirigido por Rodolfo Graziano C., encuentra en la danza folclórica un lenguaje para hablar de libertad, identidad, diversidad y resistencia.
El largometraje documental se adentra en el universo de México de Colores, una compañía LGBTQI+ de danzas folclóricas mexicanas que desafía las convenciones alrededor de una tradición profundamente ligada a la identidad nacional. A través de los testimonios, experiencias y vida artística de sus integrantes, el documental propone una mirada a las tensiones que todavía persisten en una sociedad marcada por el machismo y el rechazo hacia las personas de la diversidad sexual.
Pero Al giro de faldas no se queda únicamente en la denuncia. Su apuesta está en mostrar cómo el arte puede convertirse en una herramienta para romper prejuicios, generar diálogo y abrir espacios de libertad.
Sobre el escenario, los colores, los vestuarios y el movimiento adquieren una nueva dimensión. México de Colores toma elementos de la danza folclórica y los lleva a un territorio donde la tradición convive con la expresión personal y la diversidad.
La compañía está dirigida y coreografiada por Carlos Antúnez, artista con una amplia trayectoria en las artes escénicas, quien ha participado en espectáculos, películas, proyectos televisivos, comedias musicales y colaboraciones con importantes figuras de la música y la danza. Su experiencia también se extiende a escenarios internacionales: ha realizado giras por más de cincuenta países y colaborado con compañías de danza de México y Latinoamérica.
En el documental, la compañía se convierte en el punto de partida para observar algo mucho más amplio: qué sucede cuando un espacio tradicionalmente asociado con determinadas formas de representación comienza a ser habitado desde otras identidades y perspectivas. Es ahí donde el folclor deja de entenderse como algo estático y encuentra nuevas posibilidades a través de quienes lo interpretan.
La premisa de Al giro de faldas es contundente: una compañía LGBTQI+ de danza folclórica desafía convenciones, conquista al público y transforma tanto la vida de sus integrantes como las comunidades en las que se presenta.
Se plantea la libertad de expresión y la defensa de los derechos de la sexodiversidad como ejes de una historia que busca trascender la pantalla. En ese recorrido, el arte aparece como una posibilidad de encuentro: una forma de enseñar, seducir y generar un mayor entendimiento sobre las distintas maneras de vivir y expresarse.
Esta mirada resulta especialmente significativa en un momento en el que, como señala el propio proyecto, persisten peligrosos retrocesos en materia de diversidad y derechos. Frente a ello, sus protagonistas encuentran en el escenario una manera de permanecer, expresarse y ocupar un espacio que también les pertenece. El baile se convierte entonces en algo más que una manifestación artística: también puede ser una forma de resistencia.
Detrás de Al giro de faldas se encuentra Delivery Boy Media Content, casa productora enfocada en contenidos de propuesta innovadora y disruptiva, con especial interés en explorar lenguajes visuales y narrativos que se alejan de las convenciones. Su trabajo abarca proyectos de documental, ficción, cine, televisión, streaming, teatro, experiencias inmersivas y arte multimedia.
Para Rodolfo Graziano, productor y director del documental, el proyecto forma parte de una trayectoria que combina cine, teatro, televisión, escritura y artes multimedia. Su trabajo audiovisual ha sido seleccionado y reconocido en distintos festivales internacionales, mientras que su experiencia en las artes escénicas y el videoarte ha marcado una aproximación particularmente visual a sus proyectos.
Al giro de faldas representa la tercera producción de Delivery Boy Media Content, después de Analema, rodada en 2022, y T@ngo Amor, realizada en 2023.
Filmada enteramente en locaciones de México, entre ellas el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, la Sala Miguel Covarrubias de la UNAM, la Casa de la Cultura Valle Sur, el Foro Cultural Azcapotzalco, el Foro Delivery Boy y distintos espacios de Guanajuato.
En su realización participa un equipo multidisciplinario encabezado por Graziano en la producción, dirección y fotografía, con Alexander Elorriaga como productor asociado y Carlos Antúnez como productor ejecutivo. La dirección de arte corre a cargo de Tadzio Visconti y el vestuario, de Tony De Marco.
También participan los integrantes de México de Colores y el Coro Gay de la Ciudad de México, dirigido por Enrique Dunn, ampliando el universo artístico de una producción en la que convergen danza, música, identidad y lenguaje documental.
Al final, Al giro de faldas habla de una tradición que no necesita permanecer inmóvil para conservar su identidad. Al contrario: puede transformarse, cuestionarse y encontrar nuevas formas de representación sin perder aquello que la hace reconocible.
Entre el movimiento de las faldas, la música y el color, el documental propone mirar a México desde quienes han decidido ocupar el escenario bajo sus propios términos. Porque a veces bailar también significa hacerse visible y, en cada giro, reclamar la libertad de ser. A giro de faldas ya está disponible en The Roku Channel.
Fotografías por Patricio Maldonado para PERCHA Magazine.