Rolex Perpetual Padellone: una nueva forma de mirar el tiempo

Tradición relojera, calendario anual y tecnología se encuentran en el nuevo Perpetual Padellone, disponible en tres configuraciones.
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Cuerno Nueva York

En una casa relojera tan emblemática como Rolex, cada lanzamiento se convierte en un encuentro entre diseño y tecnología que no deja de sorprender. En esta ocasión, la firma expande su colección Perpetual con un nuevo integrante: el Perpetual Padellone, un modelo que habla el lenguaje del tiempo desde una perspectiva donde precisión y poesía conviven. A través de una mirada contemporánea, diseño e innovación se relacionan para construir una pieza que retoma y reinterpreta el pasado.

 

El reloj reúne en una misma carátula horas, minutos y segundos con un calendario anual completo e instantáneo que indica fecha, día y mes, además de las fases de la Luna. La lectura está pensada para ser intuitiva: el día aparece a las 12 horas, la fecha a las 3, el mes a las 9 y la fase lunar ocupa la posición de las 6. Una distribución que convierte una mecánica particularmente compleja en algo visualmente limpio y fácil de entender.

Rolex Perpetual Padellone

El nombre también retoma el pasado de la firma y hace referencia al legendario Perpetual referencia 8171 de mediados del siglo XX, conocido entre los coleccionistas como “Padellone”. Sin replicarlo literalmente, la nueva pieza establece un diálogo con aquella historia y la lleva hacia un lenguaje contemporáneo.

 

Enmarcado en una caja de 39 mm, de líneas suaves y con un fondo transparente que permite descubrir la complejidad del mecanismo que le da vida, el Padellone convierte su ingeniería en parte de su encanto. Las asas adquieren mayor definición gracias a un delicado biselado en su parte superior, mientras que los correctores laterales se integran discretamente a la caja. Con un grosor de 9.95 mm, sus proporciones mantienen una silueta elegante a pesar de la cantidad de funciones que reúne.

Su bisel aporta textura y carácter gracias a un fino estriado en la parte inferior, mientras que la zona superior crea una transición entre la caja y el cristal mediante una forma abombada. El cristal, realizado en zafiro con tratamiento antirreflejos, continúa esta narrativa y permite que la carátula permanezca en el centro de la experiencia.

 

El Perpetual Padellone se presenta en tres configuraciones. Dos parten de una caja de oro Everose de 18 quilates con esfera blanca intensa: una se acompaña del brazalete Settimo, también en oro Everose, y otra de una correa de piel de aligátor café mate. La tercera cambia de personalidad con una caja de platino 950, esfera azul hielo y correa de piel de aligátor negro mate. Tres interpretaciones de una misma pieza que exploran distintas expresiones sin alterar su esencia. 

 

El brazalete Settimo merece una mención aparte. Creado específicamente para el Perpetual Padellone, está compuesto por pequeños elementos de oro Everose pulidos que se entrelazan para conseguir una construcción flexible y ligera. Más que funcionar únicamente como acompañamiento de la caja, se integra al diseño del reloj y recupera la elegancia de los brazaletes de joyería de inspiración vintage.

Para Rolex, el diseño siempre convive con la ingeniería. El corazón del Padellone es el calibre 7190, un movimiento automático desarrollado y fabricado por la firma exclusivamente para este modelo. Con una frecuencia de 5 Hz, está concebido para ofrecer precisión y estabilidad, mientras que su arquitectura puede observarse a través del fondo transparente de la caja.

 

El reloj también integra innovaciones como el escape Dynapulse y el sistema Haplos. Este último permite al calendario distinguir mecánicamente los meses de 30 y 31 días, por lo que únicamente requiere una corrección manual al año, cuando febrero da paso a marzo. Además, la fecha, el día y el mes cambian de manera instantánea a medianoche. Detrás de una lectura aparentemente sencilla existe así una mecánica mucho más compleja de lo que deja ver la carátula.

El Perpetual Padellone también cuenta con la certificación Superlative Chronometer, que reúne los estándares internos con los que Rolex evalúa el desempeño de sus relojes terminados. Para este modelo, la firma incorpora además criterios relacionados con la resistencia al magnetismo, la fiabilidad y la sostenibilidad. Esta certificación se identifica mediante el sello verde que acompaña al reloj y se complementa con una garantía internacional de cinco años.

 

Más allá de medir el tiempo, el Perpetual Padellone propone una nueva manera de contemplarlo. En él, la tradición relojera encuentra nuevas formas de expresión a través de la tecnología, mientras que el diseño transforma cada elemento técnico en parte de una narrativa estética. Entre el movimiento visible desde el reverso, el calendario capaz de reconocer la duración de los meses, la representación del ciclo lunar y una arquitectura que mira hacia la historia de Rolex sin quedarse atrapada en ella, pasado y futuro conviven en un mismo instante. Una pieza que demuestra que innovar también puede ser una manera de preservar y reinterpretar la historia.

 

Imágenes cortesía de Rolex.