Dolce&Gabbana, entre Sicilia y la extravagancia

La colección Spring/Summer 2027 revisita los códigos de la casa con leopardo, encaje, brocados y maximalismo.
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Cuerno Nueva York

Dolce&Gabbana presentó en Milán su nueva colección Spring/Summer 2027, “Stravaganza Siciliana”, llevando a la pasarela una herencia profundamente ligada a Sicilia. La propuesta mira hacia el pasado para hacerlo evolucionar, sin renunciar a una identidad construida entre la sensualidad, la extravagancia y el exceso, códigos que Domenico Dolce y Stefano Gabbana han convertido en parte del imaginario de la casa.

Dolce&Gabbana

Para entender Stravaganza Siciliana es necesario partir de una de las referencias detrás de la colección: Il Gattopardo, la novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa ambientada en la Sicilia del siglo XIX. Una historia atravesada por la transformación y por el deseo de preservar aquello que define una época, dos ideas que encuentran eco en una colección que revisita el pasado para darle una nueva lectura. Desde ahí, el leopardo aparece como uno de los códigos centrales, reinterpretado bajo un lenguaje contemporáneo cargado de sensualidad e ironía.

 

El pasado funciona como punto de partida, pero no como una fórmula que busca reproducirse literalmente. Los palacios familiares de Sicilia, sus interiores, la historia y los archivos se convierten en referencias para construir una visión donde la memoria se mezcla con el presente. Esa tensión entre conservar y transformar atraviesa la colección y permite que elementos profundamente reconocibles dentro del universo Dolce&Gabbana encuentren una nueva forma de existir.

La stravaganza aparece en brocados y tejidos que recuerdan a las tapicerías de los interiores sicilianos y que ahora pasan a formar parte de vestidos y chaquetas. El encaje en tonos pastel convive con el estampado de leopardo, mientras diferentes texturas y volúmenes construyen combinaciones en las que lo delicado y lo exuberante existen al mismo tiempo.

 

La sensualidad de la lencería se encuentra con los cortes estructurados de la sastrería para crear un contraste entre códigos aparentemente opuestos. Transparencias, piezas tejidas y prendas más casuales se superponen a través del layering, mientras el maximalismo característico de Dolce&Gabbana atraviesa la colección sin perder sofisticación. El resultado no busca contener el exceso, sino utilizarlo como parte de una narrativa donde distintas épocas, referencias y maneras de vestir pueden convivir en un mismo look.

Las joyas también tienen un papel importante. Cruces, camafeos, coral, broches, piedras y talismanes descansan sobre el cuerpo y añaden otra dimensión a los looks. Más que aparecer como un detalle final, los accesorios se integran al lenguaje visual de la colección y refuerzan esa idea de acumulación, memoria y herencia. Son objetos que parecen haber pasado de una generación a otra y que, al mezclarse con las prendas, terminan construyendo una imagen en la que lo familiar adquiere un significado diferente.

El desfile reunió a invitados como Hikaru Iwamoto, Haifa Wehbe, Hadise y Jennifer Lopez, quien apareció con un conjunto de terciopelo hecho a medida perteneciente a la colección Fall/Winter 2026 de Dolce&Gabbana, acompañado por piezas de Alta Gioielleria 2026 de la casa.

Domenico Dolce y Stefano Gabbana llevan así el homenaje a la pasarela sin convertirlo en un ejercicio de nostalgia. Stravaganza Siciliana toma aquello que permanece en la memoria y lo transforma en algo que puede volver a vestirse. Sicilia no aparece únicamente como una referencia geográfica, sino como un archivo vivo de imágenes, materiales y emociones que continúan formando parte del lenguaje de Dolce&Gabbana. Porque, en esta colección, mirar hacia atrás no significa quedarse en el pasado, sino encontrar nuevas maneras de llevarlo puesto.

Imágenes cortesía.