20 ediciones después, el SIAR sigue dando de qué hablar

El encuentro de alta relojería celebra su historia en México con 50 firmas, lanzamientos especiales y nuevas maneras de explorar el universo relojero.
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Cuerno Nueva York

Hay algo particularmente interesante en los objetos que elegimos llevar todos los días. Algunos hablan de nuestro estilo, otros guardan recuerdos y unos cuantos terminan convirtiéndose en pequeñas obsesiones. Los relojes tienen un poco de todo eso. Detrás de sus carátulas, materiales y mecanismos existe un universo donde el diseño, la precisión y la creatividad se encuentran de maneras inesperadas. Un mundo que vale la pena descubrir más allá de las vitrinas y que este octubre tiene un motivo especial para reunirse en México: la celebración de las veinte ediciones del Salón Internacional Alta Relojería (SIAR).

 

Del 20 al 22 de octubre, The St. Regis Mexico City recibirá esta edición de aniversario, que reúne a 50 firmas internacionales y celebra dos décadas de encuentros entre grandes casas relojeras, creadores independientes, coleccionistas y aficionados. A lo largo de su historia, el SIAR se ha convertido en una cita importante para la industria en Latinoamérica, acompañando el crecimiento del interés por la relojería en nuestro país y acercando al público mexicano algunas de las propuestas más interesantes del sector.

Y aunque nombres como Hublot, Tudor, Breitling, Panerai, Piaget, Zenith, Longines y Grand Seiko forman parte de los grandes atractivos del encuentro, una de las cosas más interesantes de esta edición está en descubrir lo que sucede fuera de las firmas más conocidas. Porque la relojería también tiene espacio para experimentar, cuestionar lo establecido y encontrar nuevas maneras de interpretar un objeto que ha acompañado a distintas generaciones.

 

Precisamente ahí entra uno de los grandes protagonistas de este año: la relojería independiente. Seis firmas se incorporan por primera vez al SIAR, cada una con una visión muy particular sobre el diseño y la fabricación de relojes. Christiaan van der Klaauw, Kudoke, NOMOS Glashütte, Neprosolar, Pragma y Unimatic llegan con propuestas que permiten descubrir hasta dónde puede llegar la creatividad cuando se combina con la precisión mecánica y la experimentación.

 

Algunas de estas historias son especialmente fascinantes. Christiaan van der Klaauw, por ejemplo, ha construido su identidad alrededor de la astronomía, desarrollando relojes capaces de representar fenómenos y movimientos celestes. Kudoke, desde Alemania, encuentra su esencia en el trabajo artesanal, con grabados y acabados que convierten cada creación en una muestra del oficio relojero. NOMOS Glashütte apuesta por una estética depurada y funcional, mientras que Unimatic encuentra inspiración en los relojes de buceo y de campo para reinterpretarlos con una mirada propia.

También hay propuestas que se alejan de lo que normalmente imaginamos cuando pensamos en relojería. Neprosolar recupera la estética de los modelos electrónicos suizos de los años setenta, mientras que Pragma propone prestar atención a algo que pocas veces nos preguntamos al observar un reloj: de dónde vienen sus materiales y quiénes participan en su fabricación.

 

Esa diversidad también se extiende a otras formas de relacionarnos con el tiempo. QLOCKTWO regresará al SIAR con sus relojes de pared que muestran la hora mediante palabras iluminadas, una propuesta donde el diseño adquiere tanto protagonismo como la función. Por su parte, WOLF presentará accesorios para el cuidado y la conservación de relojes, recordándonos que el coleccionismo también tiene sus propios rituales.

Y hablando de celebraciones, esta edición coincidirá con aniversarios importantes para dos firmas que han sabido construir su identidad a lo largo de los años. Raymond Weil celebra 50 años de trayectoria, con una propuesta que mantiene una relación especial con la música y las artes. Nivada Grenchen, por su parte, conmemora un siglo de historia recuperando diseños que siguen encontrando su lugar entre nuevas generaciones de aficionados. Ambas participaron anteriormente en SIAR Summer y ahora estarán presentes por primera vez en la edición de octubre.

 

Otro de los atractivos del encuentro es la posibilidad de acercarse a quienes hacen posibles estas creaciones. Porque detrás de un reloj no solamente hay mecanismos y materiales, también existen decisiones creativas, años de investigación y personas que han dedicado buena parte de su vida a perfeccionar un oficio.

 

Entre los invitados previstos para esta edición se encuentran Julien Tornare, CEO de Hublot; Jean-Marc Pontroué, CEO de Breitling; Haso Mehmedovic, presidente y CEO de Corum; y Serge Michel, CEO de Armin Strom. También participarán maestros relojeros y fundadores como Stefan Kudoke, Christiaan van der Klaauw, Bernhard Lederer y Guillaume Tetu, además de Brice Le Troadec, presidente de Grand Seiko Americas, entre otros representantes internacionales.

 

La conversación también irá más allá del diseño y las nuevas colecciones. Karine Szegedi, responsable de moda y lujo de Deloitte en Suiza, regresará por segundo año consecutivo para presentar un estudio dedicado al mercado mexicano. Una oportunidad para conocer cómo se está desarrollando el sector y comprender el papel que México tiene dentro de una industria que continúa evolucionando.

Para Carlos Alonso, director general del SIAR, alcanzar veinte ediciones refleja el crecimiento de una comunidad formada por marcas, coleccionistas y aficionados que han acompañado al encuentro a lo largo de su historia. Una comunidad que hoy no solamente busca descubrir las novedades de las grandes casas, sino también conocer nuevas propuestas, explorar diferentes estilos y acercarse a los creadores que están dando forma al futuro de la relojería.

 

Celebrar veinte ediciones también invita a mirar todo lo que ha cambiado en la manera de apreciar los relojes. El interés por sus mecanismos, la búsqueda de piezas especiales y el reconocimiento al trabajo de los relojeros independientes forman parte de una conversación cada vez más amplia. Y en ese recorrido, el SIAR ha logrado reunir distintas generaciones, estilos y maneras de entender una misma pasión.

Quizá lo más atractivo de esta edición sea precisamente esa convivencia entre distintas formas de crear. En un mismo espacio será posible encontrar relojes que recuperan técnicas desarrolladas hace generaciones y otros que experimentan con materiales, tecnología y lenguajes de diseño completamente diferentes. Piezas que pueden compartir una misma función, pero que cuentan historias muy distintas.

 

Veinte ediciones después, el SIAR continúa siendo una invitación a mirar la relojería desde diferentes perspectivas. Ya sea por el interés en la mecánica, la pasión por el diseño o el simple gusto de descubrir algo nuevo, siempre hay una pieza, una historia o un detalle capaz de despertar nuestra curiosidad.

 

Del 20 al 22 de octubre, la Ciudad de México volverá a reunir todas esas historias. Y en esta ocasión, la celebración va más allá de los relojes: también reconoce dos décadas de encuentros, descubrimientos y una comunidad que ha encontrado en la relojería mucho más que una manera de medir el tiempo.

 

Imágenes Cortesía.