Graco Sendel
El arte de reflexionar dentro de una carrera en constante movimiento
El nombre de Graco Sendel permanece en boca de todos; es sinónimo de éxito y de una carrera en movimiento. Para Sendel, sin embargo, es una vida que todavía no termina de parecer real. A sus veintisiete años, el actor atraviesa un momento de crecimiento profesional que lo ha llevado de proyecto en proyecto, mientras aprende a entender no sólo a los personajes que interpreta, sino también quién es él fuera de ellos. Entre el reconocimiento, los retos y la necesidad de encontrar un centro, Sendel habla con honestidad sobre el camino que lo ha llevado hasta aquí y sobre todo aquello que todavía está por descubrir.
“Si yo hubiera pedido lo que estoy viviendo hoy hace dos años, se me hubiera hecho mucho. Hubiera dicho: ‘No, no seas tan ambicioso. Pídele al universo un poquito menos, porque lo que estás pidiendo es mucho’”, narra el actor mientras reflexiona sobre lo lejos que ha llegado en su carrera.
Sin embargo, nada ocurrió de manera sencilla. Su trayectoria ha estado marcada por metas distintas en diferentes momentos y, conforme las ha alcanzado, también ha cambiado su manera de entender el éxito.“Antes era como: ‘Que me conozcan, que me vean’. Ahora ya logré esa parte. Ahora es: ‘Lo que me den, el personaje que me den, hacerlo lo mejor que pueda’”.
Cumplir algunos de esos objetivos le ha permitido mirar su carrera desde una perspectiva distinta, quizá más madura y atravesada por todo lo aprendido durante el camino. Desde fuera, su ascenso podría parecer vertiginoso: un proyecto después de otro y personajes que han aumentado su visibilidad. Detrás de esa aparente velocidad, sin embargo, existe una historia de esfuerzo, rechazos y resiliencia. “Es lo que la gente no ve, por eso dice que fue muy rápido, que entiendo. Pero para llegar a eso, no te imaginas… Es que no te podría decir la cantidad de castings que fallé o en los que no me quedé”, cuenta Sendel. Así ha vivido su trayectoria: lejos de una línea recta. Y quizá sean precisamente esos momentos en los que las cosas no salieron como esperaba los que hoy le permiten dimensionar de otra manera cada logro.
Las carreras de los actores también se construyen a partir de los personajes que dejan algo en ellos. Para Sendel, Pedro, de la telenovela Doménica Montero, ocupa un lugar especialmente significativo: “Para mí es un personaje que yo siento que me voy a llevar a la tumba. Es un personaje que me cambió la vida realmente”, explica. Noble, tierno y trabajador, Pedro le permitió explorar cualidades con las que Sendel terminó construyendo un vínculo especial. “Es un personaje que realmente me dio mucho. Con un personaje la gente me reconoce. Entonces sí, sin dudarlo, ese personaje”, continúa al nombrarlo como uno de los más importantes de su trayectoria.
Paradójicamente, al principio parecía que Pedro nunca sería suyo. “Ese personaje que me cambió la vida, ya me habían dicho que no era para mí… Me dijeron: ‘Ya no te quedaste, se quedó otro actor’. Y al final pasó algo con el otro actor y sí me quedé. Entonces creo que todo llega, todo llega”. Experiencias como ésta le han enseñado a confiar en el proceso y, sobre todo, en sí mismo.
Con apenas veintisiete años, Sendel es consciente de que todavía tiene mucho camino por recorrer y ha decidido asumir el aprendizaje como parte fundamental de este momento: “Estoy en una época de absorber de mis compañeros, de los directores, todo lo que yo pueda, y yo me considero alguien que es bastante receptivo en ese sentido. Yo llego al set y trato de aprender de mi compañero, de mi compañera, de todo lo que me digan”. Incluso después de los logros alcanzados, no considera terminado su proceso de formación. Por el contrario, busca aprovechar cada oportunidad para crecer y continúa mirando hacia adelante. “Si quisiera empezar a ser más selectivo con los personajes, todavía no. Creo que ese momento llegará, aún no es el momento”, cuenta.
Saber esperar también forma parte del camino. Eso no significa que Sendel no imagine los personajes que algún día le gustaría interpretar. Hay uno, incluso, que parece tener especialmente claro. “No sé por qué, pero tengo muchas ganas de interpretar a alguien vivo o muerto, o sea, ponerme en los zapatos de alguien e interpretar su vida… Llegará. Yo siempre he dicho que cuando salga la biopic del Canelo, yo la voy a hacer. Estoy cien por ciento seguro. Cuando salga, nos vamos a acordar de esta entrevista”, cuenta entre risas.
Para Sendel, el camino hacia nuevos personajes también se construye a partir de lo que los anteriores le han permitido descubrir. Actuar implica interpretar a alguien más, pero para él también requiere un ejercicio constante de autoconocimiento.
“Con Pedro me di cuenta de muchas cosas mías muy tiernas, que yo a lo mejor las tenía un poquito como que resguardadas. Entonces dije: ‘No, tengo que ser un poquito más tierno yo también y abrirme un poquito más en este sentido para poder hacer a Pedro’, porque era un personaje muy carismático”, comparte.
Después reflexiona sobre la otra cara de ese ejercicio: “Y con Rodrigo me di cuenta de cosas mías, pero al revés, que no quería como aceptar, porque es un personaje un poquito más oscuro”.
Desde lugares completamente distintos, ambos personajes terminaron convirtiéndose en posibilidades de descubrimiento. Para Sendel, el crecimiento personal y el profesional parecen avanzar en constante diálogo.
Y justamente ahí aparece uno de los mayores retos de este momento. Con una carrera que no se detiene, Sendel comparte con honestidad su dificultad para encontrar un equilibrio entre el trabajo y su vida personal. “No he logrado mantener ese equilibrio porque, sobre todo este año, ha sido de mucho trabajo”. Después de pasar de una novela a una serie, de ahí a otra novela y ahora a un nuevo proyecto, encontrar espacio para lo personal no ha resultado sencillo. “Yo todavía hasta la fecha sigo pensando: ‘¿Tengo que encontrar yo, Graco, mi centro?’”, reflexiona.
Quizá ése sea ahora uno de sus desafíos más importantes. Y es la manera en que decide enfrentarlo, desde la autoconciencia y la sensibilidad, la que revela una evolución que no sólo ocurre frente a las cámaras, sino también en la forma en que comienza a entender su propia vida “Justo estoy en ese proceso de encontrar… y no descuidar mi vida personal ni a mi gente cercana por el trabajo. Estoy ahorita buscando eso”.
La reflexión de Sendel parece extenderse también hacia el tiempo: hacia quien alguna vez fue y hacia la persona en la que espera convertirse. Cuando mira al pasado, tiene algo que decirle a aquella versión de sí mismo que todavía buscaba abrirse camino: “Sé auténtico, sé tú. Confía en tu forma de ser, confía en tus intuiciones al momento de castear, confía en tus decisiones”.
Y cuando dirige la mirada hacia el futuro, el consejo cambia: “Y al Graco más grande: no descuides tu vida personal ni a la gente que te rodea. Sí, concéntrate en tu trabajo, sigue haciendo cada proyecto. Le diría: ‘Sigue haciendo cada proyecto como si fuera el primero’”.
Es precisamente ahí donde parece encontrarse la esencia del momento que vive Graco Sendel: entre todo lo que ya consiguió y aquello que todavía está por venir. Su carrera avanza con velocidad, pero su manera de vivirla parece pedirle algo distinto: detenerse, observar y aprender. De sus personajes, de sus compañeros, de sus propios aciertos y también de sus errores.
En una industria donde el éxito puede medirse a través del reconocimiento, los proyectos o los personajes, Sendel parece buscar una medida mucho más personal: seguir siendo auténtico, confiar en su intuición y enfrentarse a cada nuevo reto con la misma entrega del principio.
Porque, al final, todavía queda mucho por descubrir.
Fotografía Alberto Pinto Mora @betopintomora
Director Creativo & de Moda Edu Espejo @edu.espejo
Grooming Ana G de V @anagdev
Coordinación de Moda Isabel Vázquez @isavazquezm_
Asistente de Foto Juan Francisco Valdes @juanfravaldes
Asistente de Grooming Mario Nevarez @makeup_nevarez
Agradecemos a El Cortés @elcorteshotel las facilidades otorgadas para el uso de sus instalaciones.