GRUPO FIRME

El eco de una hermandad que evoluciona
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Música, fe y entrega en cada nota.

Nos emocionaba recibir a uno de los grupos que más ha crecido en los últimos años. Desde que se confirmó la sesión fotográfica, la expectativa era alta y las ideas, muchas. El departamento de styling tenía listos los looks para cada integrante, mientras el equipo de grooming afinaba los últimos detalles logísticos para que todo fluyera con armonía. La fotógrafa hacía pruebas de luz con nosotros en el set, mientras caminábamos de un lado a otro en un lugar tan amplio como lleno de movimiento, revisando hasta el más mínimo detalle.

Y entonces llegaron. Saludaron a todos como si nos conociéramos de siempre. Se integraron al flujo de trabajo con naturalidad, sumando bromas y sonrisas. La sesión se sintió como un recreo de la escuela, con todos formados y participando con entusiasmo. Fue una tarde de alegría, de profesionalismo y de complicidad. En ese ambiente, le hicimos una pregunta a cada uno de sus integrantes para descubrir, desde su voz individual, la esencia de Grupo Firme.

Eduin Caz abre la conversación con una palabra clave: “Evolución”. Para él, este nuevo álbum representa mucho más que un producto musical. Es una declaración de intenciones, un riesgo que decide tomar desde el corazón: “Pasamos un mes regrabándolo todo para que tuviera el mismo sabor. Fue genial. Este álbum representa mucho mi vida y quiero expresarlo”. Habla de noches en vela, de detalles cuidados, de una producción meticulosa donde cada quien aportó su esencia.

Un proyecto que nació desde el deseo de mostrar algo más elaborado, menos improvisado, pero igual de auténtico.

En una industria donde todo se mide en tendencias y algoritmos, tomarse el tiempo de pulir cada detalle es un acto de rebeldía creativa. Grupo Firme apuesta por una música que no solo entretiene, sino que conmueve y se queda. Ese compromiso con la autenticidad es parte de su fuerza colectiva.

Abraham Luna, por su parte, se detiene en algo esencial: el respeto. “Cada cabeza es un mundo”, dice con serenidad. “Para fluir tenemos que cuidar y respetar al prójimo”. Su forma de convivir no busca destacar, sino valorar en silencio el trabajo y el empeño de sus compañeros. Conoce sus límites y entiende que una broma mal colocada puede romper una armonía que ha costado años construir.

Joaquín Ruiz subraya la importancia de la unidad. En un entorno en que el éxito trae consigo exigencias, cambios y tensiones, reconoce que el mayor reto ha sido permanecer como familia. “Entender que todos somos diferentes, pero al final somos uno mismo y debemos apoyarnos como amigos, compañeros, compadres y hermanos”. La hermandad como escudo y cimiento.

Detrás de los escenarios luminosos y las ovaciones hay una realidad que pocos ven: el esfuerzo de mantener la armonía entre seres humanos con historias, emociones y ritmos distintos. Firme ha convertido esa diversidad en una fortaleza, en un engranaje que no se oxida porque está lubricado con confianza.

Dylan Camacho lo dice con sencillez: “La energía nunca falta”. Ocho integrantes, un mismo pulso. Lo que más valora de esta hermandad es que va más allá del escenario. Cenan juntos, hacen fiestas, siguen conviviendo como si el tiempo no fuera un obstáculo. Y eso se siente al crear música. Esa magia se cuida con respeto, con el aprendizaje que han adquirido tras tantos años de camino compartido.

Fito Rubio ha vivido una transformación personal a través de la música. Al principio era un pasatiempo. Hoy es su vocación, su sustento, su razón de entrega. “Le invertí más tiempo, dedicación y compromiso”, confiesa. El paso del juego a la profesión, sin perder la esencia ni la pasión original. Su evolución ha sido silenciosa, pero firme.

En los últimos años, la música regional ha roto fronteras dejando de ser un sonido local para convertirse en una bandera cultural global. Grupo Firme ha sido parte clave de ese movimiento modernizando sin traicionar, refrescando sin olvidar.

Christian Téllez conecta con el público de una forma emocional. Para él, la música es ese lazo invisible que une corazones. “Tocar y cantar bajo la lluvia con el público y que todos se queden sin importar la lluvia… simplemente compartir sentimientos y música con la gente es lo más emotivo”. Su voz revela la gratitud de saberse parte de algo que trasciende lo personal.

Christian Téllez conecta con el público de una forma emocional. Para él, la música es ese lazo invisible que une corazones. “Tocar y cantar bajo la lluvia con el público y que todos se queden sin importar la lluvia… simplemente compartir sentimientos y música con la gente es lo más emotivo”. Su voz revela la gratitud de saberse parte de algo que trasciende lo personal.

Jhonny Caz entrega una de las respuestas más poderosas y conmovedoras. Su mayor evolución ha sido perder el miedo a ser él mismo. Reconoce que su forma de amar no lo hace diferente, que su talento es su lenguaje y que la diversidad hoy tiene un lugar en el escenario que antes se le negaba. Le habla a su “yo” del pasado con compasión y fuerza: “Tropezarás y caerás muchas veces, pero es necesario…, convierte tus sueños en metas y cúmplelas”.

Al final del día, Grupo Firme no solo es una agrupación que ha conquistado los escenarios. Es un ejemplo de lo que sucede cuando hay comunicación, respeto, trabajo y amor por lo que se hace. Su música suena fuerte porque está hecha con verdad. Y quizá ahí radique su éxito: en no olvidar nunca que las mejores canciones nacen de los vínculos más humanos.

Editor en Jefe Johny López @bienfufurufo 

Fotografía Brigitte Diez @bridiez______

Styling Ruth Buendia @ruthbuendiap

Grooming Israel Ayala @makeup_isra & Leticia Jiménez @egoocenter.mex

Asistente de Fotografía Diego Carrasco @pionero_de_nada

Asistentes de Moda Carlos Torres @_microtorres & Raúl López @lapanchitavintage

Casa de Rental PK Rental @pkrental_