AMT 2026: cuando el torneo termina, la tendencia comienza
Del contraste de colores a los accesorios statement, el estilo en la cancha confirma que el tenis es el deporte más aspiracional del momento.
Cuerno Nueva York
Pocas disciplinas han construido un vínculo tan poderoso con la moda como el tenis. Lo que sucede en la cancha no sólo define rankings, también dicta tendencias. En un contexto donde el deporte se ha convertido en un territorio aspiracional, los looks de los jugadores trascienden el partido: las prendas, sneakers y accesorios que vemos durante el torneo son, muchas veces, lo que el público buscará en tiendas apenas termine el campeonato.
En el Abierto Mexicano de Acapulco, el contraste fue protagonista. Este año observamos extremos bien definidos: algunos jugadores apostaron por siluetas monocromáticas en tonos básicos como negro, blanco o gris (pulcras, sobrias y minimalistas) mientras otros optaron por colores fluorescentes como amarillo, verde o naranja, diseñados para destacar bajo el sol y la intensidad del torneo. Un juego visual tan potente como el deportivo.
Imágenes Cortesía.
Desde las hermanas Williams y Andre Agassi hasta Naomi Osaka, el tenis ha demostrado que puede empujar los límites del uniforme tradicional y dialogar con la cultura pop y el lujo. Hoy, más que nunca, la cancha es una pasarela en movimiento. El torneo termina, sí, pero la tendencia apenas comienza.
En cuanto a marcas, los clásicos Nike y Adidas mantuvieron una presencia sólida, reafirmando su liderazgo en performance y diseño. Sin embargo, también destacó la fuerza de propuestas como Lacoste y ON, que aportan una lectura más contemporánea del sportswear. Figuras como Alejandro Davidovich Fokina, Grigor Dimitrov y Alexander Zverev no sólo representan talento en la cancha, sino alianzas que expanden la conversación hacia la moda global.
Los accesorios, por su parte, fueron clave en la construcción del estilo. Banditas en el pelo, gorras estratégicas para el calor acapulqueño y, especialmente, relojes que elevan el look técnico a una dimensión de lujo y precisión. Porque en el tenis contemporáneo, cada detalle comunica: rendimiento, personalidad y estatus.