CHANDON Spritz Orange, una experiencia para disfrutar sin prisa
CHANDON Spritz Orange llega con naranja, especias y burbujas en una propuesta lista para servir que convierte el aperitivo en una experiencia para disfrutar sin prisa.
Cuerno Nueva York
Hay tardes que empiezan sin demasiados planes y terminan siendo justo las que necesitábamos. Tuvimos el placer de conocer CHANDON Spritz Orange y, tal como esperábamos, terminó siendo el protagonista de una de ellas. Hielo, una copa, música y buena compañía fueron suficientes para transformar una tarde cualquiera en ese tipo de momento que te recuerda que disfrutar también consiste en darle valor al tiempo que compartimos.
La fórmula ayuda a que todo suceda sin complicaciones. CHANDON Spritz Orange llega listo para servir y combina una base de vino espumoso elaborado con Chardonnay, Pinot Noir y Sémillon con macerados que extraen el amargor natural de naranjas orgánicas cultivadas en Tucumán, Argentina. El resultado es cítrico, refrescante y con ese equilibrio agridulce característico del spritz.
Pero quizá lo que más nos gustó fue su facilidad. Es suave, agradable y muy fácil de tomar. No necesita demasiados protocolos ni convertir el encuentro en algo complicado: se sirve sobre hielo, CHANDON propone acompañarlo con naranja deshidratada y romero, y el resto depende de ti. Puede ser el aperitivo antes de una cena, el acompañante de un brunch o simplemente la excusa para alargar una conversación un viernes por la tarde.
Y ahí está justamente su encanto. No necesitas mucho más que tu CHANDON Orange para poner música, sentarte a platicar y dejar que las horas pasen un poco más despacio. Porque algunas bebidas acompañan una comida y otras terminan acompañando recuerdos. Esta propuesta parece entender que el verdadero lujo está cada vez más relacionado con eso: tener tiempo, compartirlo y saber disfrutarlo mientras está sucediendo.
Así que nuestra recomendación Percha no es solamente probar CHANDON Spritz Orange. Es servirlo con hielo, reunir a esas personas con las que siempre quieres quedarte “un ratito más” y olvidarte por unas horas del reloj. Porque a veces el mejor plan no necesita planearse demasiado: una buena bebida, música, conversación y el tiempo suficiente para disfrutar que estás exactamente donde quieres estar.