Cuerno Nueva York
El denim, un tejido que habita los closets de todos, se presentó en las colecciones de FW26 esta semana de la moda en Milán. Lo que una vez fue un tejido popular para los obreros por su estructura durable y resistente, hoy existe dentro de un mundo de lujo en uno de los eventos más importantes de la moda a escala mundial. El denim no borra su origen, sino lo traduce a nuevos códigos al ser reimaginado en cortes, siluetas y tratamientos textiles.
Dolce & Gabbana reclama como tema central la identidad. Domenico Dolce y Stefano Gabbana crean diseños donde lo femenino y lo masculino se relacionan armónicamente, lo sofisticado y lo casual se entrelazan y el cuerpo se cubre y se expone con intimidad y autoridad.
En esta pasarela, el denim se presenta en su versión más clásica: jeans que comunican más allá de lo básico. Los jeans azules, baggy y rotos se combinan con un saco negro oversized pero estructurado que fluye con cada paso. El conjunto masculino se balancea con un top de encaje visible por debajo del saco y con una sorpresa al girar: el diseño frontal se refleja en la parte posterior, donde el espacio entre las solapas revela la espalda, creando intimidad dentro de un diseño que anuncia su presencia.
Los jeans casuales y clásicos contrastan con el saco sofisticado y vanguardista, pero encuentran un balance.
En su debut para Gucci, Demna experimenta con siluetas, texturas y materiales para crear una colección que exuda confianza y redefine lo que es ser sexy. La mezclilla juega un papel protagónico, resaltado por materiales inesperados y proporciones que enfatizan la feminidad y la masculinidad sobre los cuerpos.
Unos jeans rectos se amoldan al cuerpo. Su tiro alto ceñido por un cinturón de piel define la cintura, símbolo de feminidad. Un top de cuello alto en látex refleja la luz y define cada forma del cuerpo. Una capa de pelaje encuentra su lugar por debajo de los hombros, exponiéndolos aunque estén cubiertos por el elemento lustroso. Aunque el cuerpo no esté expuesto, los materiales y las siluetas son provocadores, una expresión sello de la marca.
Esta fórmula se transmite en los looks masculinos, donde los jeans son reimaginados con los mismos principios de seducción: el arquetipo del hombre gym bro se presenta como figura aspiracional, la parte superior de su cuerpo es resaltada por brillo y siluetas pegadas mientras que la mezclilla de sus jeans parece ser plástica y brillosa, afirmando el arquetipo como uno vanidoso, pero a la vez érotico.
Para la colección de Diesel, el denim toma primera fila. Usualmente visto en prendas como jeans o chamarras, aquí trasciende los límites que se le imponen al residir en prendas inesperadas. El primer look, compuesto por jeans simples con un top blanco que cuelga sobre el cuerpo de manera inconvencional, anuncia desde el inicio la presencia del denim, una que crece en complejidad con el paso de la pasarela.
Con el transcurso del tiempo, el denim se convierte en material para gabardinas con cinturón, calzones que suben a la cintura, trajes completos, faldas circulares, y hasta zapatos. Glenn Martens libera al denim de su existencia limitada y crea una colección imaginativa donde el tejido se convierte en héroe.
Roberto Cavalli transforma el denim en un bastidor. La superficie de los jeans grises se convierte en espacio donde el arte textil habita en forma de flores texturadas. El diseño trasciende prendas, cubriendo el torso en el mismo estampado floral orgánico que se manifiesta en la parte inferior del conjunto.
Los jeans florales acompañados por la blusa delicada de chifón que revela el cuerpo, crean un look sensual, íntimo y femenino en el cual la mujer se convierte en lienzo, y a la vez, la estrella del diseño.
Glenn Martens usa el denim como hilo conector entre casas de moda, su colección para Maison Margiela también toma al denim como material principal, pero traducido a un estilo All-American. Presentado en variaciones clásicas como jeans, y chamarras, el denim también se encuentra en prendas como faldas voluminosas con ribete fruncido.
Martens mantiene las mismas reglas para el denim como lo hizo en Diesel. El estilo All-Americana de Margiela se encuentra en cómo el denim dialoga con otras prendas. Jeans con cinturón dentro de las botas, conjuntos de tartán, chamarras de gamuza e imágenes de caballos estampadas en playeras. Martens alude a un estilo timeless lleno de herencia e historia donde el denim es elemento clave.
Fendi presenta el denim desde una visión sobria y estructurada que se adapta a una versión femenina y una masculina. Un set en mezclilla de lavado oscuro compuesta de una camisa con bolsillos frontales y jeans de pierna amplia forman un conjunto que construye una silueta equilibrada y funcional, casi utilitaria.
Los zapatos estampados de animal print introducen un contraste sutil que rompe la uniformidad del look sin restarle fuerza. Aquí, el denim se reafirma como una base versátil capaz de proyectar elegancia contemporánea.
En Milán, el denim dejó de ser un básico para convertirse en protagonista. Cada casa lo abordó desde su propio lenguaje: identidad, seducción, herencia, provocación o sobriedad. Sin embargo, todas coincidieron en algo esencial: el denim ya no es solo un tejido funcional, es un medio de expresión. FW26 confirmó que el denim no necesita reinventarse por completo para mantenerse vigente. Su fuerza radica en su capacidad de adaptarse y transformarse sin perder su memoria. En la pasarela milanesa, el denim no fue tendencia; fue declaración.
Imagen II-IV: Cortesía de Dolce & Gabbana
Imagen I, V-IX, XIII, XIV: via Vogue Runway
Imagen X-XII: Cortesía de Maison Margiela