Diesel SS27: el último acto de Glenn Martens

Glenn Martens se despide de Diesel con una colección Spring/Summer 2027 marcada por el denim, el trompe l’oeil, la sensualidad y el caos.
COMPARTIR

Cuerno Nueva York

Si había que despedirse, hacerlo en silencio nunca iba a ser una opción. Glenn Martens lleva su último acto al frente de Diesel hacia el territorio que mejor conoce: uno donde el caos es sexy, la ropa provoca y la fiesta puede convertirse en parte de la colección.

 

Para Spring/Summer 2027, 74 looks tomaron la pasarela mientras 200 performers se infiltraban entre los invitados, interactuando con ellos y entre sí hasta borrar la distancia habitual entre quien observa y quien forma parte del espectáculo. Todo podía pasar. La incomodidad, el deseo y la diversión convivieron dentro de un mismo espacio, llevando hasta el final esa energía irreverente que Martens convirtió en parte del lenguaje de Diesel

Diesel SS27

Y si algo sabe hacer Diesel es alterar aquello que creemos conocer. Esta vez le toca al denim. Jeans bootcut, aberturas en los tobillos que encuentran su pareja natural en stilettos y pantalones que incorporan una camisa de mezclilla como si estuviera amarrada alrededor de la cintura llevan uno de los códigos más reconocibles de la casa hacia otro lugar.

 

Pero el verdadero engaño está en la superficie. Las prendas de denim son recubiertas y posteriormente tratadas con láser hasta conseguir un efecto similar a la piel. El trompe l’oeil continúa sobre camisas ligeras, chaquetas y abrigos de tweed, jugando con una contradicción muy Martens: nada tiene que ser exactamente lo que parece. Incluso un abrigo de shearling con bordes crudos vuelve la mirada hacia su debut en Diesel

La misma lógica atraviesa la sastrería. Faldas y pantalones slim se recortan estratégicamente a la altura de la cintura, rompen la simetría y encuentran un inesperado contrapunto romántico en orquídeas bordadas.

 

La piel aparece y desaparece entre camisetas, sudaderas y vestidos de jersey que parecen desvanecerse sobre el cuerpo. Hay prendas fusionadas con otras, acabados de foil y nuevos juegos de trompe l’oeil que construyen la ilusión de vestir una pieza encima de otra. En lugar de buscar perfección, Diesel encuentra atractivo en aquello que parece incompleto, alterado o ligeramente fuera de lugar.

Los accesorios tampoco llegan para comportarse. El D-RUSH de brazalete metálico se encoge en una nueva versión mini, los lentes TRAN-D-SPARNT aparecen en nuevas tonalidades y el D-ONE juega con texturas, colores y asas que pueden convertirse en correas mediante múltiples hebillas.

 

Después llega el humor. Un periódico convertido en clutch y un pouch con forma de calcetín funcionan como pequeños recordatorios de que, incluso en medio del deseo, Diesel sigue dispuesto a reírse de las reglas.

 

Mules de tacón, botas stretch, clogs, loafers y sandalias slingback continúan el juego, mientras el Double D aparece en diferentes siluetas. Las orquídeas vuelven en aretes y brazaletes y terminan por conectar la colección con Only Desire, la nueva fragancia de la firma. El deseo, después de todo, no aparece aquí únicamente como concepto: se filtra entre la ropa, los accesorios y el cuerpo.

Después de seis años al frente de Diesel, Glenn Martens cierra este capítulo haciendo exactamente lo que hizo durante su paso por la firma: alterar códigos, provocar un poco y divertirse bastante. Su última colección no funciona como una despedida solemne, sino como una última vuelta a la pista.

 

“La fiesta siempre está primero en Diesel. Se trata de inclusión, autoexpresión, placer y de vivir la experiencia de manera democrática. La colección es la esencia de Diesel: disruptiva, sexy, fluida y divertida. Estamos todos juntos en esto: demos una última vuelta.”

 

-Glenn Martens, Director Creativo de Diesel

 

Créditos Imágenes:

 

Imágenes I–IX: Cortesía de Diesel

 

Imagen X: Por Arnaud Lajeunie