ECLETTICA: donde la joyería se convierte en arte

BVLGARI reúne en Milán a las figuras más relevantes y a sus creaciones más extraordinarias
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Cuerno Nueva York

Si pensáramos en un lugar capaz de reunir a las estrellas que más anhelamos presenciar, sin duda hablaríamos de BVLGARI y su más reciente presentación en Milán, donde la maison italiana develó Eclettica, su nueva colección de alta joyería y alta relojería. En una velada que encapsula el lujo en su máxima expresión, se dieron cita algunas de las figuras más relevantes y cercanas a la firma como Dua Lipa, Anne Hathaway, Priyanka Chopra Jonas, Jake Gyllenhaal, Liu Yifei y Kim Ji-won, junto a más de 160 creaciones que desafían los límites del diseño y se convierten en verdaderas obras de arte, incluyendo 14 piezas transformables, más de 50 joyas millonarias y nueve obras maestras extraordinarias bajo el nombre Capolavori. Todo esto en el escenario perfecto, una ciudad donde la moda y el diseño no solo existen, sino que cobran vida.

ECLETTICA

Las celebridades lucieron vestidos de gala cuidadosamente seleccionados para enmarcar y dar protagonismo absoluto a cada una de las piezas que portaban, creando un equilibrio perfecto entre estilismo y alta joyería, donde el resplandor de los materiales preciosos no solo destacó por sí mismo, sino que dialogó con un entorno que elevó aún más su presencia. Este universo visual encontró su máxima expresión en la imponente Villa Arconati, el evocador escenario que albergó la cena de gala y el desfile de Alta Joyería, una residencia histórica concebida a partir del estudio de los códices de Leonardo da Vinci y conocida como el pequeño Versalles de Milán, donde cada detalle arquitectónico se convirtió en el marco perfecto para una noche donde el arte, la historia y el lujo coexistieron en absoluta armonía.

Dentro de lo más destacado de la noche, una de las piezas que capturó todas las miradas fue el collar Secret Garden, portado por Anne Hathaway, una creación de BVLGARI. En el centro destaca un excepcional zafiro Padparadscha en tono rosa naranja de 26.65 quilates, originario de Sri Lanka, una gema sumamente rara que da vida a la pieza. A su alrededor, diamantes en corte baguette y redondo, incrustaciones de ónix, zafiros morados y esmeraldas cabujón construyen una composición que evoca un jardín, donde cada elemento aporta equilibrio, color y profundidad.

Sin lugar a dudas, otro espacio que cautivó miradas fue el designado como showroom para la colección, donde Eclettica encontró un escenario íntimo y profundamente sofisticado en la Villa Necchi Campiglio, una de las residencias más representativas de la ciudad de la década de 1930, diseñada por el arquitecto Piero Portaluppi. En este entorno, cada elemento fue pensado para dialogar con la colección de manera natural y envolvente: la escultura tomó forma en materiales nobles trabajados a mano, equilibrando lo geométrico con lo orgánico, mientras que la pintura vistió las habitaciones con papeles pintados inspirados en la propia villa. Destacaron seis esculturas en mármol de Carrara y pan de oro del artista veneciano Riccardo Gatti, concebidas como pedestales artísticos para las piezas de alta joyería, junto a una pintura al óleo de la artista italiana Beatrice Bonafini que reinterpretaba el universo de Eclettica. El espacio se completó con nichos de ónix y mármoles de colores, vitrinas de torre acanaladas que evocaban columnas romanas, tapices de jacquard de la histórica casa textil Rubelli y una cuidada selección de mobiliario curada por Nilufar Gallery, creando un ambiente rico en referencias culturales y diseñado para ser recorrido con calma.

Así, Eclettica se presenta no solo como una colección, sino como una experiencia donde cada espacio, cada pieza y cada detalle construyen una narrativa que conecta el legado con una visión contemporánea del lujo.