México en movimiento: Los universos que inauguraron el VFWMX SS26
Del color ancestral de Francisco Cancino al caos sagrado de 1/8 Takamura, VFWMX dejó ver una moda que no solo se viste, se siente.
Cuerno Nueva York
La semana de la moda en México arrancó con una energía renovada, reafirmando el poder creativo del país y su capacidad de dialogar con el mundo desde la autenticidad. En su edición Spring/Summer 2026, el Volvo Fashion Week México se presentó como una plataforma que celebra la innovación, la herencia y la visión contemporánea del diseño nacional.
El primer día reunió a Raquel Orozco, Francisco Cancino, Alejandra de Coss y Alexia Ulibarri, además de la propuesta conceptual de 1/8 Takamura, quienes marcaron el pulso de una jornada que nos recordó por qué la moda mexicana está viviendo un momento de madurez y expansión.
Francisco Cancino: El color como herencia
Francisco Cancino presentó una colección que rinde homenaje al vínculo profundo entre México y el color. Inspirada en los tintes naturales extraídos de especies endémicas del país, la propuesta explora una paleta que va del azul del jiquilite al amarillo intenso del cempasúchil.
El eje de la colección es la grana cochinilla, insecto del que se obtiene el carmín más fino: una gama de rosas y rojos que han marcado la historia del arte textil mexicano y su impacto global.
Cada pieza celebra el legado prehispánico, el valor de lo artesanal y la belleza de lo natural. En Cancino, el color no es solo una elección estética, sino una forma de identidad que nos recuerda de dónde venimos y hacia dónde queremos ir.
Alejandra de Coss: Vestir como acto de resistencia
La propuesta de Alejandra de Coss apuesta por una funcionalidad expandida, una respuesta lúcida ante el exceso del consumo contemporáneo. Sus prendas, como faldas que se transforman en tops, blazers modulares y materiales inspirados en el embalaje y la oficina, desafían la rigidez de la moda tradicional y celebran la adaptabilidad.
Con siluetas que evocan la rebeldía de las garçonnes y la libertad de las flappers, la colección construye un discurso donde vestir también es resistir: resistir la uniformidad, el consumo desmedido y la idea de que el estilo es efímero. Alejandra De Coss reafirma que la elegancia puede ser crítica, y que la moda puede ser una herramienta para repensar cómo habitamos nuestro propio cuerpo.
1/8 Takamura: el caos sagrado del tránsito
La propuesta de 1/8 Takamura llevó a la pasarela una experiencia casi mística. “Carnaval” es una celebración del tránsito, del umbral entre la oscuridad y la luz, donde todo cambia sin estar aún definido. Inspirada en emociones, imágenes oníricas y seres míticos, la colección evoca un caos sagrado antes del amanecer: aves en vuelo, cuerpos danzantes, flores y cantos que anuncian un renacimiento desde el gozo.
Cada prenda funciona como un rito colectivo, un momento de transformación donde el cuerpo deja de esconderse y se convierte en símbolo. El resultado es una propuesta que habita entre lo ancestral y lo futurista, como una postal capturada por Graciela Iturbide: potente, poética y profundamente mexicana.
El VFWMX SS26 nos mostró fuerza creativa y una clara declaración de intenciones: México no sólo produce moda, sino que cuenta historias a través de ella. Desde los pigmentos naturales de Cancino hasta la visión funcional de Alejandra de Coss y la dimensión espiritual de 1/8 Takamura, nos confirmaron que la moda nacional se mueve entre la tradición, la experimentación y el pensamiento crítico. Propuestas que dejan claro que la identidad mexicana no se repite: se reinventa, temporada tras temporada.
Imágenes Cortesía.