Traslado Permanente llega al Palacio de Bellas Artes

La obra de César Brodermann y ATERNO reflexiona sobre migración y permanencia a través del movimiento.
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Cuerno Nueva York

En el corazón de la Ciudad de México, el Palacio de Bellas Artes se convierte en el escenario de una velada singular donde el movimiento, la imagen y la emoción se entrelazan en un mismo pulso escénico. El próximo 9 de julio a las 20:00 horas, la compañía ATERNO presenta Traslado Permanente, una pieza multidisciplinaria dirigida por César Brodermann que aborda la migración y el desplazamiento constante a través del cuerpo como eje de resistencia y transformación, en diálogo con el espacio y sus múltiples lecturas escénicas.

 

La obra propone un lenguaje en el que lo coreográfico y lo visual dialogan desde la presencia del cuerpo, generando una experiencia que invita a mirar el escenario como un lugar en constante cambio, donde el desplazamiento y la permanencia conviven como fuerzas en tensión.

Palacio de Bellas Artes

Esta pieza fue estrenada en 2024 en la explanada del MUAC, en colaboración con Danza UNAM, y desarrollada con el apoyo de EFIARTES. En esta nueva etapa, llega en un formato adaptado a teatro, sin perder su carácter ni su vocación de diálogo directo con el espectador.

 

En esta versión, el público podrá experimentar una duración de 60 minutos en la que Traslado Permanente desplaza la idea de permanencia más allá del espacio físico, para situarla en la conexión humana, el movimiento compartido y la experiencia colectiva que se construye en tiempo real.

 

Es importante destacar que la obra se desarrolla en dos planos simultáneos habitados por ocho performers. En este contexto, la escenografía, a cargo de Raúl Mendoza, de Estudio.8921, se convierte en un eje fundamental de la experiencia visual; el vestuario, diseñado por Bárbara Sánchez Kane, acompaña la fisicalidad de los intérpretes; la iluminación de Jésica Elizondo articula atmósferas cambiantes; y la música original de Isay Ramírez delinean el universo sonoro de la pieza, consolidando un entorno que da forma y profundidad a la propuesta escénica.

“Traslado Permanente surge de mi propia experiencia de desplazamiento y de la observación constante de las historias de migración que habitan nuestros cuerpos. La obra nace de la necesidad urgente de reflexionar sobre las fronteras —visibles e invisibles— que atraviesan identidades y territorios. A través de laboratorios intensivos, exploramos el cansancio, la resistencia y la memoria corporal como detonadores de un lenguaje coreográfico que integra lo individual en una estructura escénica compartida. Para mí, esta pieza es la consolidación de años de investigación en ATERNO: el cuerpo ya no es solo instrumento, es el único territorio posible donde podemos encontrarnos, resistir y construir comunidad en medio del tránsito constante que define nuestra época”, comparte César Brodermann, director y coreógrafo de ATERNO.

Traslado Permanente se presenta como una invitación a habitar el movimiento no solo como desplazamiento físico, sino como una condición existencial. En su tránsito entre cuerpos, memorias y espacios, la pieza propone una pausa sensible dentro del flujo incesante del presente, recordando que toda permanencia es, en realidad, un acto colectivo en constante construcción.

Imágenes Cortesía.