SÍCLO FEST 26 x GBM: el workout más divertido de Septiembre
Más de 1,700 personas, 10 clases, más de 70 instructores y Rueda, Barre, Fuerza, Bootcamp, Box y Kēntro se reúnen este 26 de septiembre para celebrar el movimiento y la comunidad de SÍCLO.
Cuerno Nueva York
Hay algo especial en esos días en los que una rutina deja de sentirse como rutina. La música suena más fuerte, las clases se viven distinto y, de pronto, terminas rodeado de cientos de personas que llegaron con la misma intención: moverse, disfrutar y pasarla bien. Esa es, en buena medida, la magia de SÍCLO FEST.
Este 26 de septiembre, la comunidad de SÍCLO vuelve a encontrarse para una edición que promete llevar esa energía a otro nivel. Más de 1,700 personas se reunirán en el venue más grande que ha tenido el festival hasta ahora, con 10 clases y más de 70 instructores que serán parte de un día dedicado por completo al movimiento, la música y las experiencias.
Rueda, Barre, Fuerza, Bootcamp, Box y Kēntro estarán presentes a lo largo del día, haciendo posible que cada quien encuentre su propia manera de moverse. Porque una de las cosas más interesantes de SÍCLO es justamente esa capacidad de construir un universo alrededor del ejercicio: distintas disciplinas, diferentes ritmos y una misma comunidad.
Y si hay algo que no puede faltar, es la música. Las playlists son parte fundamental de la experiencia y, en un día como este, se convierten prácticamente en otro instructor. Hay canciones que ya sabes que van a aparecer, momentos en los que todo el salón parece moverse al mismo tiempo y esa energía colectiva que difícilmente se consigue en una clase cualquiera.
También está la comunidad. Esa parte que empieza con coincidir en una clase y termina convirtiéndose en amigos, planes y una red de personas que comparten mucho más que una rutina de ejercicio. Después de tantos años, SÍCLO ha construido una comunidad que entiende el movimiento como una forma de conectar y que hace que este tipo de encuentros tengan un significado especial.
Este año, GBM se suma como presentador oficial bajo una idea que conecta con algo que está muy presente tanto en el entrenamiento como en la vida: decir sí. Sí a probar algo que nunca habías hecho, sí a ponerte una nueva meta, sí a viajar más, sí a pensar en el futuro. Durante el festival, GBM invitará a los asistentes a conocer cómo invertir puede convertirse en una herramienta para comenzar a construir aquello que imaginan para los próximos años.
La idea es sencilla: así como una meta deportiva empieza con una decisión, construir el futuro que quieres también implica empezar a tomar decisiones desde hoy.
Y claro, el plan no termina cuando acaba una clase. Parte de la experiencia estará también en las distintas activaciones y propuestas que acompañarán el festival. Pantene, partner de SÍCLO durante todo el año y actualmente presente en los vestidores de sus estudios, llevará su alianza al encuentro con una experiencia pensada para la comunidad.
A ella se suman Silk, Oikos Pro, Viva, Amstel Ultra, Quién, Dolores Premium, Quaker y Maravilla Studios, que estarán presentes con diferentes propuestas a lo largo del día. Una mezcla de fitness, música, lifestyle y experiencias que hace que el festival se sienta más como un plan completo que como una jornada de entrenamiento.
Y quizá ahí está una de las claves de SÍCLO. Desde que abrió su primer estudio en Park Plaza Santa Fe en 2015, la marca ha ido construyendo algo que va mucho más allá de una clase de Rueda. Hoy cuenta con 11 ubicaciones y 29 estudios en México, además de presencia internacional en España, Perú, Colombia y Ecuador.
Rueda fue el comienzo. Después llegaron Barre, Fuerza, Bootcamp, Box y Kēntro, ampliando una propuesta que sigue teniendo como punto de partida tres elementos muy claros: movimiento, música y comunidad.
Ahora todo eso se concentra en un solo día. El próximo 26 de septiembre, más de 1,700 personas se reunirán para hacer lo que SÍCLO sabe hacer mejor: moverse juntas, descubrir algo nuevo, cantar una que otra canción a todo pulmón y celebrar a una comunidad que no deja de crecer.
Porque a veces decir que sí empieza con algo tan sencillo como ponerse los tenis y llegar.