Sofía Bassi y Kati Horna en la Galería Georgina Pounds

Dos exposiciones imperdibles que reúnen el universo surrealista de Sofía Bassi y la mirada fotográfica de Kati Horna, explorando el arte y la comunidad creativa del siglo XX en México.
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Cuerno Nueva York

Actualmente, la Galería (Av. Álvaro Obregon 99, Roma Nte) Georgina Pounds presenta dos exposiciones distintas pero profundamente conectadas entre sí: El universo de Sofía Bassi y Kati Horna y sus amigos. Ambas reúnen el trabajo de dos mujeres que, desde disciplinas distintas, la pintura y la fotografía, marcaron la escena artística en México durante el siglo XX.

 

La galería se convierte así en un espacio de descubrimiento, no solo de obra, sino de historias. Por ello, te recomendamos visitarlas lo antes posible, ya que estarán disponibles únicamente hasta el 24 de mayo.
 

El universo de Sofía Bassi

Si el nombre no te resulta familiar, no estás solo. Sin embargo, basta adentrarse en su obra para entender su potencia. Influenciada por el surrealismo, Bassi desarrolló un lenguaje visual profundamente personal, que la llevó a exponer en espacios como el Museo de Arte Moderno en Ciudad de México, el Salón de la Plástica Mexicana y La Maison de l’Amérique Latine en París. Su trabajo también formó parte del Programa Cultural de los Juegos Olímpicos de 1968.

Sofía Bassi y Kati Horna

Sofía Bassi, Eclosión, 1968. © La fundación Sofía Bassi.

Sofía Bassi, Cazando Estrellas, 1967. © La fundación Sofía Bassi.

La exposición reúne más de 40 pinturas y dibujos donde habitan mundos visionarios y oníricos. En ellos, lo fantástico y lo infantil dialogan con lo íntimo, en un juego constante entre el escape mental y la realidad. Parte fundamental de esta producción surgió durante su estancia en prisión, donde creó más de 250 obras firmadas como “ELC” (En La Cárcel).

 

Aunque su nombre no siempre figura entre las surrealistas más reconocidas, su obra resulta profundamente seductora: invita a imaginar, a construir historias y a dejarse atravesar por universos que parecen estar en constante transformación.

 

Una de las piezas imperdibles, y exhibida por primera vez, es El Ovosarcófago (1988–1998), un portal concebido como un sarcófago en forma de huevo, en el que Bassi trabajó durante diez años, pintando un cosmos infinito de estrellas.

El universo de Sofía Bassi, Galería Georgina Pounds. Cortesía Galería Georgina Pounds. © Ruben Garay

Kati Horna y sus amigos

Dentro del mismo recorrido, la exposición dedicada a Kati Horna abre una ventana hacia su universo más cercano. Bajo el título Kati Horna and Her Friends, la muestra reúne fotografías que documentan vínculos, afectos y colaboraciones dentro de su círculo creativo.

Horna, fotógrafa y fotoperiodista de origen húngaro, encontró en México un refugio tras huir de distintos conflictos bélicos en Europa. Aquí construyó una comunidad artística que incluyó nombres como Leonora Carrington, Remedios Varo, Mathias Goeritz y Luis Barragán, entre muchos otros.

Kati Horna, Untitled (Sofía Bassi 1965), 1965. © La Archivo Privado de Fotografía y Gráfica Kati y José Horna. 

  Kati Horna, Sin título, en colaboración con José Horna, 1962. © La Archivo Privado de Fotografía y Gráfica Kati y José Horna.

La exposición se centra en el retrato y en narrativas visuales que, en muchos casos, rozan lo experimental. A través de composiciones escenificadas y una mirada profundamente intuitiva, Horna logra capturar no solo rostros, sino atmósferas: momentos de complicidad, creación y una sensibilidad compartida por el surrealismo.

Entre las piezas, destacan también obras de artistas cercanas a ella como Alice Rahon y Bridget Tichenor, así como retratos de figuras clave del panorama artístico como Pedro Friedeberg y el mecenas Edward James.

Las imágenes funcionan como fragmentos de memoria que nos permiten asomarnos a una comunidad que definió gran parte del paisaje cultural del México de mediados del siglo XX.

 

Kati Horna y sus amigos, Galería Georgina Pounds. Cortesía Galería Georgina Pounds. © Santos Alvarez Romandia.

Kati Horna y sus amigos, Galería Georgina Pounds. Cortesía Galería Georgina Pounds.

Visitar esta exposición es, en muchos sentidos, viajar en el tiempo: imaginar conversaciones, encuentros y momentos de libertad creativa que hoy siguen resonando. Un imperdible para quienes buscan inspiración y una conexión más profunda con la historia del arte en México.

 

Fotos cortesía de Galería Georgina Pounds.