Tapetes Barragán, la insignia que recupera el pasado para habitar el presente
Reminiscencias prehispánicas y diseño sofisticado a cargo de txt.ure x Azotea
Cuerno Nueva York
Un tapete es una extensión decorativa, pero sería muy reduccionista pensarlo así, pues se convierte en un accesorio íntimo que brinda complicidad a una habitación brindando ese toque elegante y acogedor a la atmósfera. De hecho, estas dos palabras definen esta colaboración de tapetes entre txt.ure y Azotea, que dan como resultado una colección insignia: Tapetes Barragán.
Esta peculiar colaboración entre txt.ure, estudio de diseño artesanal especializado en el trabajo con materiales naturales para crear piezas atemporales y Azotea, estudio creativo que se ha consolidado como un punto de encuentro dentro de la escena cultural contemporánea de la ciudad, dieron como resultado objetos que se convierten en narrativa.
De seguro se preguntarán por qué tiene el apellido del arquitecto e ingeniero Luis Barragán, y la razón es porque estuvieron trabajando en un proyecto de investigación colaborativo de varios años con Casa Luis Barragán, donde recuperaron una técnica perdida.
Todo comenzó con una alfombra mexicana (posiblemente de inspiración turca) anudada a mano, que el arquitecto Luis Barragán había seleccionado para revestir los suelos de lana de su propia casa. Años de visitas habían deteriorado algunas zonas del suelo de Casa Luis Barragán, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, por lo que el estudio txt.ure fue el responsable de la restauración de estas piezas, así como de la recuperación de la técnica única que dio origen a estas alfombras de gran valor histórico.
La familia Black Bay 58 se encuentra bajo renovación. Tudor, así como introduce nuevos productos, también revisita los existentes. Esta nueva edición cuenta con certificación Master Chronometer otorgada por METAS, elevando sus estándares de precisión. La caja mantiene su diámetro de 39 mm, pero reduce su grosor a 11.7 mm. Con este ajuste, se asienta más plana sobre la muñeca, logrando una silueta más refinada. Tudor también amplía las opciones de personalización: ahora se puede elegir entre un brazalete de tres eslabones, uno de cinco eslabones y una correa de caucho negro disponible en tres tamaños, todos con T-fit.
La propuesta de txt.ure fue introducir variaciones de color y densidad en estos lujosos revestimientos de suelo de valor perdurable destacando una paleta de colores blanco marfil, rosa polvo, granada, cereza y granate.
Tejidos por la familia Millán Pérez, cada tapete puede tardar hasta dos meses en su proceso de teñido y tejido, ya que cada pieza contiene más de 25,000 nudos hechos a mano, lo que le otorga una materialidad inigualable. Para esto, intervinieron más de doce personas entre artesanos y diseñadores de distintas disciplinas.
En el diseño de cada tapete se observan reminiscencias prehispánicas, añadiendo referencias de un pasado cultural que permanece vivo en los saberes manuales y en el lenguaje gráfico que ha sobrevivido a través de los siglos. Fue necesaria una investigación visual que se desarrolló en conjunto con la diseñadora gráfica parisina Helena Ichbiah, Ich&Kar, con un enfoque particular en la construcción de paletas cromáticas sofisticadas para darle ese toque refinado.
A partir de estas ideas, txt.ure expande su práctica hacia el desarrollo de piezas hechas a medida, trasladando este lenguaje a proyectos de interiorismo para clientes y profesionales tanto en México como en el extranjero. Así, cada tapete se convierte no solo en un objeto final, sino en un detonador de posibilidades para colaboraciones futuras y soluciones espaciales a la medida.