Levi’s : una historia de orgullo en movimiento
Inspirada en los clubes de motociclistas LGBTQ+, Together, We Ride celebra la identidad, la pertenencia y la libertad a través del denim.
Cuerno Nueva York
Este Pride 2026, Levi’s rinde homenaje a los clubes de motociclistas queer, una subcultura marcada por la resiliencia y el sentido de pertenencia dentro de la comunidad LGBTQ+. La temporada del orgullo representa un momento de celebración y visibilidad para quienes han tenido que luchar por su derecho a existir, y la firma se suma a esta conversación a través de su colección Together, We Ride. La cápsula honra a los motociclistas que abrieron un espacio para la comunidad cuando más lo necesitaban; es una celebración de la visibilidad cuando el simple acto de existir es político.
La colección se adorna con códigos propios de los clubes de motociclistas. Es en el denim donde encuentra gran parte de su fuerza. Entre una mezclilla trabajada para simular el cuero y otra que se presenta en su versión clásica, las prendas destacan mientras narran una historia. Históricamente, el denim y el cuero han sido materiales ideales para conducir motocicletas gracias a su resistencia y durabilidad, pero estos textiles terminaron por convertirse en algo más que una decisión práctica: también comunicaban un espíritu rebelde e independiente. Para la comunidad queer, esta actitud funcionó como un escudo frente a una sociedad hostil. El cuerpo envuelto en mezclilla y cuero se convirtió en un símbolo de resiliencia y expresión desafiante. La moda brinda identidad, y la identidad conduce a la visibilidad; para muchos motociclistas, esta se transformó en una herramienta para desafiar los estereotipos homofóbicos.
La colección encuentra su inspiración en el Rainbow Motorcycle Club, considerado el primer grupo de motociclistas queer, fundado en 1971 por Ron Johnson, Mario Pirami y Paul Denino. Su influencia se hace evidente a través de una gráfica estampada en una playera con la leyenda “Rainbow Motorcycle Club”. La historia de estos riders comenzó en San Francisco, ciudad que también vio nacer a Levi’s. En una época marcada por la discriminación y la invisibilización de las identidades LGBTQ+, esta asociación se convirtió en un espacio de pertenencia y comunidad. Detrás de una estética ruda y desafiante existía una red de apoyo basada en el cuidado, la solidaridad y la aceptación. Together, We Ride retoma este legado para recordar que la unión también puede ser una forma de libertad.
Son los detalles de la colección los que hacen referencia a la historia de estos clubes de motociclistas. A partir de la consulta de archivos de la GLBT Historical Society, Levi’s construye un universo que rinde homenaje a este legado. Denim, cuero, herrajes y gráficos se unen para aportar una estética vintage que remite a la cultura motociclista de la época. Los pins de la Community Tee evocan aquellos que los riders portaban en sus chalecos; la silueta y construcción del Pride Night Rider Chaps aluden a una sexualidad libre, mientras que el Pride Night Rider Vest comunica pertenencia e identidad colectiva. En cada prenda convergen elementos que se unen para narrar una historia de memoria, orgullo y reivindicación.
La marca da un paso más en su compromiso con esta causa mediante una donación anual de 100,000 dólares a Outright International, una organización global que trabaja para promover los derechos humanos de las personas LGBTQIA+ en todo el mundo. Con ello, reafirma su compromiso con la visibilidad, la inclusión y la defensa de los derechos de esta comunidad.
De esta forma, Levi’s convierte Together, We Ride en algo más que una colección de Pride. La cápsula funciona como un recordatorio de aquellos espacios que la comunidad construyó para sí misma cuando pocos estaban dispuestos a ofrecérselos. A través de la moda, la marca rescata historias de resistencia, pertenencia y libertad, demostrando que la visibilidad no solo se celebra, sino que también se protege y se preserva.
Imágenes Cortesía.