Un ritual para volver al centro
Wellness Residency x The Class llega a Maroma: El retiro somático que transforma cuerpo, mente y espíritu frente al Caribe mexicano
Cuerno Nueva York
Hay lugares que parecen hechos para detener el tiempo. Maroma, A Belmond Hotel, es uno de ellos: un santuario donde la selva abraza al mar y el silencio tiene el poder de reorganizarlo todo. Este diciembre, ese escenario se convierte en el epicentro de una experiencia diseñada para resetearnos por dentro: Wellness Residency x The Class, un retiro inmersivo que fusiona movimiento somático, rituales ancestrales y prácticas de sanación profundamente sensoriales.
Más que una agenda, es una invitación a volver al corazón. Durante tres días, los participantes se sumergen en un recorrido que combina la fuerza del cuerpo con el lenguaje interno de la emoción: respiración, música, liberación física y momentos de introspección guiados por Soeuraya, maestra entrenada en el método fundado por Taryn Toomey. Aquí, el movimiento deja de ser ejercicio para convertirse en un portal a la claridad y a la presencia plena.
Pero la magia de este retiro vive también en sus raíces. Maroma se sostiene en una historia que honra la sabiduría maya y la conexión con la tierra, y este programa la integra de forma orgánica: rituales de copal que purifican el camino; el temazcal como renacimiento; talleres botánicos en el apothecary donde las plantas cuentan historias; encuentros con abejas meliponas —sagradas en la cosmovisión maya—; ceremonias de cacao; y sanación con sonido que vibra desde el pecho hasta el fondo del alma.
Cada amanecer inicia frente al mar Caribe. Cada tarde cierra con un ritual que sostiene el cuerpo y libera la mente. Entre ambos momentos, la naturaleza es maestra: luz, viento, arena, agua. Todo convive en armonía para crear un estado de conciencia que solo ocurre cuando se baja el ritmo y se abre un espacio para escuchar lo que solemos callar.
El retiro también integra un toque de lujo contemporáneo: el taller Abeille Royale de Guerlain, donde ciencia y ritualidad se encuentran en una experiencia sensorial que revitaliza la piel y despierta el espíritu. Un recordatorio de que el bienestar profundo también puede ser sinónimo de placer, textura y belleza.
En conjunto, Wellness Residency x The Class no es solo un escape; es una recalibración. Un recordatorio de que el cuerpo guarda historias, que la emoción necesita movimiento y que la naturaleza —cuando se escucha en silencio— revela respuestas que la mente suele apresurar. Maroma ofrece un hogar seguro para ese retorno: íntimo, poderoso, lleno de intención.
Al final del camino, cada participante regresa a casa distinto: más ligero, más despierto, más alineado consigo mismo. Porque si algo enseña Maroma es que sanar también es un arte, y que el Caribe mexicano es uno de los mejores lugares para empezar.
Imágenes Cortesía.